Introducción
Un reciente estudio publicado en el European Heart Journal – Cardiovascular Imaging ha confirmado que el consumo de esteroides anabólicos para potenciar la masa muscular está asociado a un engrosamiento de la pared del corazón y a una disminución de su rendimiento a largo plazo. La investigación, que siguió a una cohorte iniciada entre 2017 y 2019, aporta datos valiosos sobre la evolución de estos efectos cuando los usuarios continúan o abandonan la sustancia.
Metodología y participantes
El proyecto contó con 101 hombres que utilizaban anabolizantes y 71 que nunca los habían tomado, todos dedicados al entrenamiento de fuerza. En la segunda fase, 70 usuarios y 35 controles repitieron las pruebas. De los usuarios, la mitad seguía consumiendo esteroides, quince habían dejado el consumo recientemente y catorce lo habían abandonado hace varios años. Además, se registraron casos de reincidencia y de interrupción total.
Evaluación clínica
Los participantes completaron cuestionarios médicos, fueron entrevistados sobre síntomas cardiacos y se les tomó sangre, orina y ecocardiogramas. Se indagó también sobre la cantidad de ejercicio aeróbico y de resistencia, los pesos máximos levantados, el tipo y la dosis de anabolizantes, y el consumo de alcohol o drogas.
Resultados en usuarios activos
Los hombres que mantenían el uso presentaron una pared ventricular más gruesa y una función de la cámara izquierda deteriorada. El corazón bombeaba con menor fuerza y mostraba una relajación insuficiente entre latidos. Nueve de los setenta usuarios fueron remitidos a evaluación médica especializada por una reducción crítica de la fracción de eyección; ocho de ellos seguían consumiendo esteroides y uno había reanudado el consumo después de una pausa.
Efectos de la interrupción
En los quince sujetos que dejaron el uso, la masa de la cámara izquierda disminuyó aproximadamente un 19 % y volvió a niveles comparables con los no usuarios. La capacidad de bombeo mejoró del 48 % al 54 %, aunque todavía estaba por debajo del promedio del grupo de control (≈ 60 %). Los catorce participantes que habían abandonado los anabolizantes hace una década mostraron una recuperación aún mayor, acercándose a la función cardíaca de los hombres que nunca los consumieron.
Influencia de la medicación antihipertensiva
Los usuarios que no recibían tratamiento para la presión arterial experimentaron una caída del 8 % en la fracción de eyección, mientras que aquellos bajo medicación antihipertensiva observaron una mejora del 11 %. Estos hallazgos sugieren que algunos efectos adversos pueden ser parcialmente reversibles y que la terapia adecuada podría mitigar el daño.
Conclusiones
El estudio refuerza la idea de que el uso prolongado de esteroides anabólicos conlleva riesgos significativos para la salud cardiovascular, pero también indica que la suspensión del consumo permite una recuperación parcial del tejido y de la función del corazón. Sin embargo, la normalización completa no está garantizada, lo que subraya la necesidad de una vigilancia médica continua y de decisiones informadas antes de iniciar cualquier régimen anabólico.
Source: https://scientias.nl/gebruik-van-anabolen-gelinkt-aan-een-slechter-hart/