¿Qué es la grasa marrón y cómo funciona?

El cuerpo humano alberga dos tipos de tejido adiposo. El llamado “grasa blanca” acumula energía excedente, principalmente alrededor del abdomen. En contraste, la grasa marrón actúa como una pequeña central térmica: quema azúcares y lípidos para generar calor. Se localiza en la zona cervical, bajo los brazos y alrededor de órganos vitales como el corazón y los riñones. No todas las personas poseen esta grasa en forma activa.

El estudio más amplio jamás realizado

Investigadores de la Rockefeller University y del Memorial Sloan Kettering Cancer Center analizaron más de 101 000 escáneres PET de pacientes oncológicos. Cada exploración incluye una inyección de glucosa radiactiva; los tejidos que la absorben intensamente aparecen brillantes. Además de tumores, la grasa marrón activa muestra la misma señal. Un algoritmo de inteligencia artificial cuantificó la actividad de la grasa en seis regiones corporales y cruzó los datos con los historiales médicos.

Resultados clave

De los participantes, cerca de 9 000 presentaron grasa marrón activa. Al comparar grupos pareados por edad, sexo, índice de masa corporal y temperatura ambiental, los investigadores hallaron asociaciones significativas con 92 de 98 enfermedades analizadas. Entre las más destacadas:

  • Diabetes tipo 2: la probabilidad se redujo a menos de la mitad.
  • Enfermedades cardíacas crónicas y hipertensión: incidencia notablemente menor.
  • Trastornos del sueño y ansiedad: disminución de alrededor del 20 %.
  • Depresión: aparición aproximadamente un 30 % menor.

Cuanto mayor era la actividad de la grasa, más pronunciado resultaba el efecto protector, especialmente la zona bajo los brazos.

Implicaciones para la salud mental

El vínculo entre metabolismo y estado de ánimo ha sido sugerido antes, pero este estudio aporta evidencia a gran escala. Personas con una tasa metabólica más eficiente tienden a reportar menos síntomas psicológicos. Curiosamente, algunos antidepresivos parecen inhibir la actividad de la grasa marrón, lo que abre la puerta a nuevas líneas de investigación.

Posibles vías para estimular la grasa marrón

El frío es el estímulo clásico, aunque resulta incómodo para la mayoría. Estudios preliminares indican que ciertos ácidos biliares en forma de píldora pueden activar este tejido. Además, los investigadores observaron que los pacientes que consumían sartanes, como el losartán, mostraban mayor actividad. En experimentos con células y ratones, el losartán incrementó la quema de energía sin alterar el peso corporal, sugiriendo un mecanismo independiente de su efecto antihipertensivo.

Limitaciones y futuros retos

Es importante subrayar que la investigación es observacional; no se puede afirmar causalidad. Todos los sujetos eran pacientes con cáncer, lo que dificulta extrapolar los hallazgos a la población general. Asimismo, se detectaron asociaciones adversas, como mayor frecuencia de afecciones cutáneas y una ligera tendencia a la pérdida ósea.

En conclusión, la grasa marrón emerge como un factor prometedor para la prevención de enfermedades metabólicas, cardiovasculares y psiquiátricas, aunque se requieren ensayos clínicos controlados para confirmar su potencial terapéutico.

Source: https://scientias.nl/niet-al-je-vet-is-slecht-deze-soort-gaat-samen-met-een-gezonder-hart-en-hoofd/

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