Descubrimiento sorprendente sobre los tics en interiores
Un equipo de investigadores de la Ohio State University ha puesto en duda una creencia generalizada: la idea de que los tics mueren rápidamente al entrar en una vivienda. El estudio, publicado en el Journal of Vector Ecology, muestra que algunas especies pueden permanecer vivas dentro de casa durante varias semanas, lo que implica un riesgo prolongado para personas y mascotas.
Metodología empleada
Los científicos seleccionaron dos especies frecuentes en el este y sureste de Estados Unidos: el tic «lone star» (Amblyomma americanum) y el tic de la costa del Golfo (Amblyomma maculatum). Cada ejemplar fue colocado bajo una taza de plástico sobre diferentes superficies –azulejo, madera, vinilo, alfombra corta y alfombra larga– imitándose las condiciones domésticas habituales. En total se observaron 180 tics, registrándose su viabilidad diariamente, lo que dio lugar a más de 4 600 observaciones.
Resultados clave
Los hallazgos revelaron que el tic de la costa del Golfo supera a su contraparte en longevidad, con una media de 18 días de supervivencia y un pico de 25 días sobre vinilo. Por su parte, el lone star mostró una media de 11 días, pero alcanzó casi 15 días en alfombra de pelo largo, mientras que sobre azulejo apenas superó los siete días. Los investigadores atribuyen la mortalidad eventual principalmente a la deshidratación, ya que los ambientes interiores suelen ser más secos que los hábitats naturales.
Riesgos y enfermedades asociadas
Ambas especies son vectoras de patógenos preocupantes. El lone star puede transmitir el síndrome alfa‑gala, que desencadena una alergia al consumo de carne roja y productos derivados de mamíferos. La especie de la costa del Golfo, en cambio, está vinculada a diversas formas de fiebre maculosa. En los últimos años, los reportes de infecciones tras picaduras de tic en EE. UU. han aumentado un 40 % entre 2019 y 2022, según datos del CDC.
Qué hacer en casa
Ante la evidencia de que los tics pueden permanecer activos durante períodos prolongados, los autores sugieren inspecciones regulares tras regresar de zonas donde estos artrópodos son comunes. La revisión no solo debe incluir la piel de los humanos, sino también la de perros y gatos, utilizando cepillos o rodillos adhesivos. La ropa sospechosa debe colocarse en bolsas selladas o pasar por la secadora a alta temperatura para eliminar posibles huéspedes. Mantener niveles de humedad moderados y aspirar frecuentemente las alfombras también puede reducir la supervivencia de estos pequeños intrusos.
Source: https://scientias.nl/teken-overleven-binnenshuis-veel-langer-dan-gedacht/