¿Quién domina en los grupos de periquitos monje?

Durante mucho tiempo se creyó que los machos de esta especie sudamericana eran los que imponían su voluntad sobre las hembras. Sin embargo, un estudio conjunto de la University of Cincinnati y Duke University desmonta esa idea y muestra que la agresividad no depende del sexo.

Método del estudio

Los investigadores observaron cinco colonias, cada una compuesta por diez individuos, en las que coexistían machos y hembras. Registraron cada enfrentamiento, identificaron al agresor, al objetivo y anotaron la posición que cada ave ocupaba al final del experimento. Además, analizaron cómo los pájaros percibían los conflictos ajenos para ajustar su propio estatus.

Resultados sorprendentes

En todos los parámetros medidos, el género resultó irrelevante. Tanto los machos como las hembras iniciaron disputas con la misma frecuencia, atacaron a compañeros de ambos sexos y alcanzaron puestos de liderazgo en proporciones casi idénticas. La distribución de los individuos en la cúspide de la jerarquía fue aproximadamente del 50 % para cada sexo.

Otro hallazgo importante fue que los periquitos no solo aprenden de sus propias peleas, sino que también observan los choques entre otros miembros del grupo. Esta vigilancia les permite inferir quién es dominante y quién está en desventaja, facilitando la toma de decisiones sobre cuándo intentar subir de rango.

Implicaciones para la comprensión del comportamiento aviar

El trabajo desafía la visión tradicional que asocia la dominancia con el macho en la mayoría de los animales. En los periquitos monje, la competencia por recursos como asientos o alimento se reparte equitativamente entre ambos sexos, lo que sugiere que la presión evolutiva para desarrollar estrategias agresivas similares es fuerte.

Los autores subrayan que, aunque en otras especies se observan diferencias marcadas entre machos y hembras, en este caso la igualdad de agresividad parece ser la norma. Este descubrimiento abre la puerta a nuevas investigaciones sobre cómo la observación social y la interacción constante moldean las jerarquías en aves altamente sociables.

En conclusión, la idea de que los machos son los “jefes” de los periquitos monje no tiene respaldo empírico. La igualdad de comportamiento agresivo entre los dos sexos favorece la estabilidad del grupo y reduce la necesidad de enfrentamientos mortales.

Source: https://scientias.nl/bij-monniksparkieten-zijn-mannetjes-helemaal-niet-vaker-de-baas/#respond

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