Agosto: un reto inesperado para los polinizadores
Un estudio reciente de la Universidad de Sussex ha revelado que el periodo de finales de verano representa la fase más complicada del año para que las abejas melíferas recolecten néctar. Aunque la primavera suele estar asociada con abundancia floral, los datos indican que en la segunda mitad de julio y, sobre todo, en agosto, la relación entre la energía obtenida y la energía gastada por las abejas se vuelve desfavorable.
Cómo se llevó a cabo la investigación
Los investigadores siguieron a más de mil abejas en distintos entornos verdes alrededor de Brighton y Edimburgo, ciudades separadas por unos 600 kilómetros. Entre abril y octubre se realizaron 122 sesiones de observación, durante las cuales cada individuo fue monitorizado durante sesenta segundos. En ese lapso se anotó cuántas flores visitó, el tiempo que pasó volando o caminando y la cantidad de néctar presente en cada flor. Con esa información se calculó la energía que cada abeja absorbía y la que necesitaba para desplazarse.
Resultados: una caída pronunciada en la eficiencia
El análisis mostró un patrón claro. En primavera la recolección de néctar resultaba relativamente eficiente; sin embargo, a medida que avanzaba el año, la eficiencia disminuía progresivamente, alcanzando su punto más bajo en agosto. La causa principal parece ser la escasez de fuentes de alimento de gran tamaño, como los sauces y cerezos en flor, que desaparecen al final del verano. Al mismo tiempo, la demanda de néctar aumenta porque numerosos polinizadores –abejas, abejorros y otros insectos– compiten por los recursos limitados.
Implicaciones para quienes desean proteger a las abejas
Los hallazgos ofrecen una guía práctica para jardineros y propietarios de terrenos. Plantar especies que florezcan tardíamente, posponer el corte del césped o permitir que algunas plantas consideradas “maleza” permanezcan un tiempo más, puede proporcionar el néctar necesario durante el mes crítico. Estas medidas no solo benefician a las abejas melíferas, sino también a una amplia gama de polinizadores que dependen de los mismos recursos.
Un llamado a la acción
El estudio subraya la importancia de reconocer que la presión sobre los polinizadores no se limita a los meses de primavera. En agosto, cuando la mayoría de la gente asume que la naturaleza está en su apogeo, los insectos enfrentan una escasez de alimentos que puede afectar la supervivencia de sus colonias y, por ende, la polinización de cultivos y plantas silvestres. Adoptar prácticas de jardinería más amigables con la biodiversidad durante este periodo puede marcar una diferencia significativa.
Source: https://scientias.nl/waarom-augustus-zon-moeilijke-maand-is-voor-honingbijen/