Una campaña xenófoba que atraviesa Europa
El movimiento juvenil de extrema derecha conocido como Reconquista, vinculado a Vox, ha organizado una manifestación en Barcelona para promover la "repatriación" de migrantes que consideran "no occidentales". La concentración forma parte de la gira European Shield, iniciada en Utrecht y que ha pasado por Amberes, con la intención de llegar también a Lyon y Lille, aunque en Francia las autoridades prohibieron los actos por el riesgo de enfrentamientos violentos.
Objetivos y discurso del grupo
Los portavoces Toni Estévez y Nayara González, rostros visibles de la corriente juvenil, reclaman detener las políticas migratorias que, según ellos, amenazan el estilo de vida europeo. Acusan a los inmigrantes de provocar la supuesta "degradación" de la cultura y la sociedad nativa, y exigen la expulsión de quienes provienen de países que catalogan como "no seguros".
La propuesta de "remigración" y su rechazo institucional
El proyecto, presentado a la Comisión Europea en junio bajo el nombre de "Save Europe Act", buscaba que la Unión regulara la llamada "remigración", es decir, la devolución de migrantes irregulares y la revocación de permisos de residencia a refugiados y trabajadores de origen no occidental. La Comisión lo consideró contrario a los valores de la UE y lo bloqueó pocos días después de su registro.
Apoyo político y repercusión en España
Aunque la organización se presenta como un movimiento ciudadano sin afiliación partidista, cuenta con el respaldo de figuras públicas y partidos de ultraderecha. En España, el principal impulsor es Vox, cuyo presidente Santiago Abascal firma la lista de 45.000 apoyos españoles dentro de un total de 700.000 a nivel europeo. España ocupa el quinto puesto en la adopción de la causa, detrás de Países Bajos, Alemania, Reino Unido e Italia.
Figuras internacionales que alimentan la agenda
Detrás del discurso aparecen nombres como la neerlandesa Eva Vlaardingerbroek y el austríaco Martin Sellner, quienes defienden la expulsión incluso de migrantes en situación regular, culpándolos de la delincuencia, la crisis de la vivienda y la presión sobre los servicios públicos, tres de los temas más sensibles para la ciudadanía europea.
Respuesta de los colectivos antifascistas
Organizaciones antifascistas, partidos como la CUP y Los Comunes, y diversos colectivos han pedido la prohibición del acto en Barcelona, temiendo que se desencadene violencia. Sin embargo, la manifestación sigue programada para el sábado, y se espera que el mismo grupo organice una segunda concentración en Madrid el 26 de agosto.