Introducción

En el mundo de los artrópodos existen criaturas que, a primera vista, recuerdan a las arañas, pero que pertenecen a un grupo distinto llamado hooiwagens. Aunque no tejen telas ni poseen veneno, estos animales han llamado la atención de biólogos porque en algunas especies son los machos los que se encargan de proteger los huevos, una conducta poco frecuente en el reino animal.

¿Qué son los hooiwagens?

Los hooiwagens son pequeños invertebrados que habitan principalmente en regiones tropicales de América Latina. Su morfología se asemeja a la de una araña, pero su biología difiere notablemente. La ausencia de seda y veneno los sitúa en un nicho ecológico particular, lo que los convierte en excelentes modelos para estudiar la evolución del cuidado parental.

El papel de la ciencia ciudadana

Un equipo de investigadores del Smithsonian Tropical Research Institute y la Universidade de São Paulo decidió explorar cómo surgió la variación en el cuidado de los huevos entre distintas especies de hooiwagens. Para ello, recurrieron a una fuente inesperada: las fotografías subidas por usuarios de la plataforma iNaturalist. Analizando alrededor de 24 000 imágenes, los científicos pudieron identificar comportamientos de cuidado en 53 especies y, combinando estos datos con observaciones de campo y de laboratorio, ampliaron su conocimiento a 85 especies, más del doble de lo que se conocía previamente.

Hallazgos evolutivos

Al trazar una árbol filogenético que incluía 165 especies de nueve familias, los investigadores descubrieron dos rutas distintas para la aparición del cuidado parental. El cuidado materno emergió únicamente en linajes que previamente no mostraban ningún tipo de protección. En cambio, el cuidado paterno pudo originarse de dos maneras: directamente a partir de ancestros sin cuidado o, sorprendentemente, a partir de linajes que inicialmente habían desarrollado cuidado materno. Estas dos vías sugieren que diferentes presiones evolutivas pueden favorecer la adopción de roles parentales opuestos.

Flexibilidad y pérdida del cuidado

El estudio también reveló que el cuidado parental no es una característica estática; puede desaparecer en ciertas especies. Cuando el cuidado se pierde, los hooiwagens emplean estrategias alternativas, como depositar los huevos en refugios ocultos bajo troncos o en grietas, o cubrirlos con materiales del entorno. De este modo, la vulnerabilidad de los huevos no aumenta necesariamente, aunque la presencia de un adulto protector sea reducida.

Impacto de la participación pública

Glauco Machado, investigador principal, subrayó que este trabajo ilustra el poder de la ciencia ciudadana: “Una foto tomada por un aficionado puede contener información valiosa que aún no ha sido descrita por la comunidad científica”. La combinación de datos de iNaturalist con observaciones tradicionales demostró que la colaboración entre público y expertos puede acelerar el descubrimiento de patrones biológicos complejos.

En conclusión, el estudio de los hooiwagens no solo amplía nuestro entendimiento sobre la evolución del cuidado parental, sino que también destaca cómo la recopilación masiva de imágenes por parte de la gente común puede convertirse en una herramienta esencial para la investigación biológica.

Source: https://scientias.nl/bij-deze-spinachtige-dieren-zorgen-soms-de-vaders-voor-de-eieren/

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