Retraso en la producción de los nuevos modelos
En su carta a los accionistas del segundo trimestre, Tesla anunció que ya no espera alcanzar la “producción en volumen” de tres de sus proyectos más ambiciosos — el Cybercab, el Tesla Semi y la tercera generación del Megapack — en 2026. Además, la compañía eliminó la referencia a la producción masiva del robot Optimus que había aparecido en el informe del primer trimestre.
¿Por qué se posponen?
El fabricante señaló que está concentrando sus recursos en escalar la fabricación de la celda 4680, esencial para montar el Cybercab y el Semi a gran escala. No se ofreció una explicación detallada sobre el aplazamiento del Megapack 3, aunque el CEO Elon Musk advirtió que Optimus representa “el producto más difícil de escalar que hemos intentado construir”.
Impacto financiero de la estrategia
El impulso de inversión se refleja en cifras contundentes: los gastos de capital se más que duplicaron respecto al trimestre anterior, y el flujo de caja libre pasó de positivo a un déficit de mil millones de dólares. A pesar de ello, los ingresos totales crecieron un 26 % y alcanzaron los 28,2 mil millones de dólares, impulsados principalmente por la venta y el arrendamiento de vehículos eléctricos.
Ventas de automóviles y expansión global
El segmento automotriz generó 20,5 mil millones de dólares, y Tesla entregó más de 480 000 unidades en el segundo trimestre, una subida de 120 000 respecto al trimestre previo. El repunte se debió a récord de ventas en mercados fuera de EE. UU., como Corea del Sur, Australia, Japón, Taiwán, Portugal y varios países de América Latina y Europa del Este.
Almacenamiento de energía y servicios de conducción autónoma
Los ingresos por almacenamiento y energía solar aumentaron un 13 % hasta 3,1 mil millones de dólares. Las suscripciones al sistema de asistencia avanzada Full Self‑Driving (Supervised) crecieron un 56 % y alcanzaron 1,48 millones, evidenciando la creciente aceptación de los servicios de software de Tesla.
Rentabilidad bajo presión
El beneficio neto descendió un 5 % a 1,1 mil millones de dólares, mientras que los gastos operativos se dispararon un 47 % hasta 4,3 mil millones. El margen bruto se vio comprimido por la inversión en nuevas líneas de producción y en el desarrollo de la robótica, lo que explica la caída del ingreso operativo en un 57 %.
En resumen, Tesla está apostando por una transformación que va más allá de los vehículos eléctricos, pero el costo de esa transición se refleja en un balance financiero más estrecho y en la postergación de algunos de sus lanzamientos más esperados.