Un nuevo jugador en el mercado de los robotaxis
En el emergente sector de la movilidad autónoma, un startup croata poco conocido está dando pasos decisivos gracias a una colaboración estratégica con Uber y Pony.ai. Fundado por Mate Rimac, conocido por su compañía de vehículos eléctricos, Rimac Group, el nuevo proyecto de robotaxis, Verne, ha comenzado a materializarse tras siete años de desarrollo.
Asociación estratégica y objetivos ambiciosos
La asociación entre estas empresas busca lanzar un servicio comercial de robotaxis en Europa, comenzando por la capital croata, Zagreb. Pony.ai proporciona el sistema de conducción autónoma y el vehículo robótico Arcfox Alpha T5, mientras que Verne será responsable de la gestión de la flota, y Uber aportará su extensa red de transporte.
Desarrollo y futuro de Verne
Aunque Verne no cuenta con la misma notoriedad que otros gigantes del sector como Waymo, su ambición es notable. Iniciando como un proyecto dentro de Rimac Group en 2019, el nombre Verne se hizo público en 2024 al recibir 100 millones de euros en financiamiento. El objetivo principal es operar una flota de vehículos eléctricos diseñados para el transporte urbano, considerados vehículos de dos plazas para maximizar la eficiencia en entornos urbanos densos.
Producción y pruebas en curso
La compañía tiene planes de producir estos robotaxis en una nueva fábrica en Lučko, Croacia, con operaciones esperadas para este año. A pesar de no haber lanzado la versión definitiva de sus vehículos, Verne ha realizado pruebas con 60 prototipos de validación para asegurar el funcionamiento y la viabilidad del servicio planeado. Inicialmente, el servicio utilizará el Arcfox Alpha T5, facilitando el acceso tanto a través de la aplicación de Uber como de la app de Verne.
Visión a largo plazo
Aunque inicia su andadura con un enfoque modesto en Zagreb, Verne aspira a expandirse a una flota de miles de robotaxis en los próximos años, marcando su territorio no solo dentro de la capital croata, sino también en todo el continente europeo. Mate Rimac, al frente del proyecto, sostiene que la tecnología de vehículos autónomos transformará el transporte tal como lo conocemos, llevando hacia un futuro donde los vehículos personales sean obsoletos.
Con esta innovadora iniciativa, Verne se posiciona como un contendiente emergente en la carrera por redefinir la movilidad urbana en Europa, ofreciendo soluciones aprovechando la tecnología y el reconocimiento de marcas como Uber y Pony.ai.