China se consolida como potencia de la IA profesional

Durante los últimos años, los laboratorios de inteligencia artificial de la República Popular han superado a sus rivales occidentales gracias a una combinación de precios más bajos, software de código abierto y un fuerte impulso estatal. El fenómeno ya se refleja en la adopción de modelos como DeepSeek‑R1 y Qwen, que hoy dominan la mayor parte del uso profesional de IA a nivel global.

El efecto DeepSeek y el cambio de reglas

En 2025, el pequeño pero ambicioso proyecto DeepSeek, ubicado en Hangzhou, demostró que era posible entrenar grandes redes neuronales gastando una fracción del presupuesto de compañías estadounidenses. Esa hazaña provocó la caída de más de un billón de dólares de capitalización en el sector tech de Occidente, afectando especialmente a Nvidia, cuya valoración perdió cerca de 590.000 millones de dólares.

Aunque el impacto inmediato entre el público general fue limitado, los sectores especializados —desarrollo de software, análisis de datos empresariales y automatización de procesos— adoptaron rápidamente esas soluciones. Con el tiempo, los modelos chinos empezaron a superar a sus homólogos estadounidenses en categorías de uso profesional.

Un crecimiento explosivo en pocos meses

Los datos de OpenRouter, una plataforma que agrupa cientos de modelos de IA, revelan que entre mayo y junio de 2024 el empleo de inteligencia artificial para fines corporativos se disparó casi un 80 %. De los seis sistemas más consultados en la plataforma, todos son de origen chino, lo que confirma que la tendencia está lejos de estabilizarse.

Claudio Feijoo, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid especializado en economía y tecnología de China, advierte que “esta ola de IA china llega con una competitividad que todavía no estamos preparados para enfrentar”. Según él, la ventaja industrial de Pekín —desde la disponibilidad de energía barata hasta una infraestructura de centros de datos masiva— está erosionando la hegemonía tecnológica de Estados Unidos.

Estrategia de precios: tokenización y subsidios energéticos

El modelo de negocio de la IA profesional se basa en la facturación por “tokens”, unidades que representan fragmentos de texto procesados por el algoritmo. Cuanto más extensa o compleja es la interacción, mayor es el consumo de tokens y, por ende, el costo para el cliente.

Las empresas chinas han decidido atacar precisamente ese punto crítico. Gracias a subsidios estatales que abaratan la energía eléctrica de sus centros de datos, han conseguido reducir el precio de cada token, ofreciendo a las empresas un coste operativo mucho más bajo que el de sus competidores occidentales. Además, han invertido en “agentes” automatizados que realizan tareas de programación, atención al cliente o gestión de documentos, incrementando la eficiencia sin aumentar de forma proporcional el gasto de tokens.

De la nube al hardware: la próxima fase

El siguiente desafío para China es trasladar esa ventaja competitiva al mundo físico. Ya se vislumbra una ola de productos manufacturados que incorporarán IA nativa, desde vehículos eléctricos y robots industriales hasta juguetes inteligentes. La llegada de estos dispositivos al mercado europeo está comenzando, y los analistas anticipan que, al igual que ocurrió con los paneles solares y los coches eléctricos chinos, la oferta será tan económica que los consumidores y las empresas locales se verán obligados a adaptarse.

En síntesis, la combinación de precios reducidos, soporte estatal y una estrategia de apertura tecnológica ha permitido a los modelos de IA chinos tomar la delantera en el segmento profesional y prepararse para una expansión masiva en el sector de productos físicos. La pregunta ahora es: ¿están los reguladores y las empresas europeas preparados para afrontar una revolución que ya está en marcha?

Source: https://www.eldiario.es/tecnologia/china-ultima-desembarco-ia-similar-coches-llegar-ola-no-preparados_1_13352591.html

Related Articles