Mobileye da el salto de la tecnología al servicio al cliente
La filial de Intel que se ha consolidado como uno de los mayores proveedores de chips de visión computarizada para automóviles, anuncia una jugada inesperada: lanzará su propio robotaxi en una ciudad estadounidense en 2027. Con una flota inicial de 100 unidades autónomas, la compañía israelí pretende escalar hasta 17.000 vehículos en los próximos cinco años, lo que la colocará tanto como proveedora de sistemas de conducción autónoma como operadora directa del servicio de transporte.
Una estrategia de doble cara
Hasta ahora, Mobileye había centrado su modelo de negocio en vender a fabricantes de automóviles su plataforma "Mobileye Drive", que alimenta tanto funciones de seguridad avanzadas como niveles superiores de automatización. Clientes destacados incluyen a Volkswagen y su filial de movilidad MOIA. Sin embargo, el nuevo proyecto de robotaxi introduce un conflicto de intereses potencial, ya que la compañía competirá directamente con los mismos socios a los que suministra su tecnología.
¿Por qué los robotaxis son el camino hacia el "Santo Grial"?
Amnon Shashua, fundador y CEO, ha reiterado en anteriores entrevistas que la autonomía total en vehículos particulares no será viable sin pasar por el modelo de robotaxi. Según él, la experiencia operativa y la adopción masiva de flotas sin conductor son los pasos imprescindibles para demostrar la viabilidad técnica y económica del transporte sin conductor.
Cómo funcionará el nuevo negocio
Mobileye creará una entidad operativa independiente que gestionará la flota, mientras que la app de transporte Moovit —también parte del grupo— será la cara visible para los usuarios. La empresa no ha revelado cuál será el modelo de coche que incorporará, aunque en el comunicado de prensa aparece una ilustración que recuerda a un Ora iQ modificado, un crossover eléctrico de Great Wall Motors.
Impacto en la industria y en los consumidores
El anuncio subraya la creciente concentración del sector de la conducción autónoma en unas pocas compañías con capacidad para ofrecer tanto componentes hardware como servicios completos. Al operar su propio robotaxi, Mobileye podrá recopilar datos en tiempo real, acelerar mejoras de software y exhibir de forma tangible el potencial de sus soluciones. Al mismo tiempo, declara que esta iniciativa no sustituirá sus alianzas actuales, sino que las complementará, reforzando su posición como socio tecnológico y ahora también como proveedor de movilidad.
Si la empresa logra alcanzar sus metas de expansión, la presencia de 17.000 robotaxis en EE. UU. transformaría la manera en que los usuarios acceden al transporte urbano, reduciendo la dependencia de conductores humanos y potencialmente disminuyendo costos operativos y emisiones.