Una nueva fase para el gigante del ridesharing
Uber está redefiniendo su modelo de negocio al apostar por la compra y gestión directa de flotas de robotaxis. Según el Financial Times, la compañía ha destinado más de 10.000 millones de dólares a la adquisición de vehículos autónomos y a participaciones en startups del sector, con 7.500 millones reservados para la compra de robotaxis en los próximos años.
De la ligereza a la pesadez: el recorrido histórico
En sus inicios, Uber se caracterizó por ser una plataforma “asset‑light”, enfocada en conectar conductores y pasajeros sin poseer los vehículos. Entre 2015 y 2018, sin embargo, la empresa se lanzó a una serie de proyectos ambiciosos: creó Uber Elevate para taxis aéreos, fundó Uber ATG para desarrollar su propia tecnología de conducción autónoma y adquirió la startup de micromovilidad Jump.
El 2020 marcó un giro radical: Uber vendió ATG a Aurora, Jump a Lime y Elevate a Joby Aviation. Aunque mantuvo participaciones accionarias, la compañía pareció abandonar la estrategia de poseer activos físicos.
El regreso de los activos físicos
La actual “era de asset‑maxxing” implica que Uber no está desarrollando la tecnología internamente, sino que está adquiriendo o arrendando flotas creadas por terceros. Inversiones recientes incluyen participaciones en WeRide, Lucid, Nuro, Rivian y Wayve. El objetivo es consolidar una red propietaria de robotaxis que le permita controlar mejor la experiencia del usuario y capturar mayores márgenes operacionales.
Este enfoque podría traducirse en líneas de balance poco habituales para una empresa de plataformas, como grandes cuentas de activos circulantes y depreciación de vehículos autónomos. A la vez, le brinda a Uber la posibilidad de escalar rápidamente sin depender exclusivamente de alianzas con fabricantes.
Perspectivas y desafíos futuros
Si bien la estrategia parece responder a la presión de competidores como Waymo o Cruise, también plantea riesgos: la gestión de una flota masiva exige inversiones en mantenimiento, seguros y logística que pueden erosionar la rentabilidad. Además, la dependencia de proveedores externos para la tecnología puede generar vulnerabilidades en caso de retrasos o fallos técnicos.
Entrevistas con inversores como Eclipse y su nuevo fondo de 1.300 millones de dólares sugieren que el capital de riesgo seguirá alimentando startups que complementen la visión de Uber, especialmente en la integración de soluciones empresariales y servicios de movilidad multimodal.
En síntesis, Uber está transicionando de una postura ligera a una de control total sobre sus recursos físicos, con la convicción de que la propiedad de los robotaxis será clave para consolidar su dominio en la movilidad del futuro.
Source: https://techcrunch.com/2026/04/19/techcrunch-mobility-uber-enters-its-assetmaxxing-era/