Estudio comparativo entre papel y pantalla

Una reciente investigación japonesa publicada en PLOS ONE revela que la forma tradicional de leer en papel facilita la combinación de información de manera más eficiente que la lectura en dispositivos digitales. El trabajo, desarrollado por investigadores de la Universidad de Tokio, se centró en cómo el cerebro procesa narrativas estructuradas que requieren la unión de dos perspectivas distintas.

Metodología y participantes

Veinticinco estudiantes fueron invitados a leer una serie de relatos de manga diseñados con una “zapping story”: cada historia se divide en dos mitades que describen los mismos acontecimientos, pero desde el punto de vista de personajes diferentes. La primera mitad se presentó alternadamente en papel o en una tablet, garantizando condiciones idénticas de iluminación y velocidad de lectura. Posteriormente, los participantes leyeron la segunda mitad mientras se encontraba dentro de una resonancia magnética funcional (fMRI) para registrar la actividad cerebral.

Resultados de precisión y tiempo

En cuanto a la exactitud, ambos grupos obtuvieron resultados similares, acertando alrededor del 70 % de las preguntas. No obstante, cuando las preguntas exigían la integración de ambas mitades de la historia, los lectores de tabletas tardaron significativamente más, aunque sus respuestas fueron tan correctas como las de los lectores de papel. En preguntas que sólo requerían información de una mitad, no se detectaron diferencias de tiempo.

Qué mostró la fMRI

Los escáneres cerebrales revelaron que los estudiantes que leyeron en papel presentaron una actividad disminuida en áreas lingüísticas de la corteza frontal izquierda durante la lectura de la segunda mitad. Esto no indica menor comprensión, sino una menor carga cognitiva. Por el contrario, los lectores de pantalla activaron regiones adicionales, incluida la contrapartida derecha de la misma zona, que actúa como soporte cuando los circuitos principales se ven sobrecargados. Cuanto mejor era el rendimiento de los participantes en la tablet, mayor era la activación de estas áreas suplementarias.

Interpretación: anclajes espaciales‑temporales

Los autores proponen que la ventaja del papel proviene de los “anclajes espaciales‑temporales”. En un libro, cada página ocupa un lugar físico y reconocible, lo que ofrece un marco de referencia que ayuda al cerebro a organizar y recuperar la información. En una pantalla, todas las páginas lucen prácticamente idénticas, dificultando la creación de esos puntos de referencia internos.

Otro factor posible es la naturaleza de la luz: el papel refleja luz mientras que la pantalla emite luz, lo que puede influir en la fatiga visual y la percepción del texto. Además, el gesto mecánico de pasar la página, aunque rápido, aporta una señal sensorial que parece facilitar la transición entre fragmentos de información.

Limitaciones del estudio

Es importante reconocer que la muestra fue pequeña (25 sujetos) y específica: estudiantes japoneses, manga como material y una tablet como dispositivo digital. No está claro si los hallazgos se extrapolan a lectores de libros electrónicos, que emplean tinta electrónica y pueden ofrecer una experiencia más parecida al papel.

En conclusión, aunque la precisión no varíe, leer en papel parece reducir el esfuerzo mental necesario para combinar información discontinua, gracias a los anclajes físicos y a la menor demanda de áreas cerebrales suplementarias.

Source: https://scientias.nl/wat-je-op-papier-leest-verwerk-je-beter-dan-wat-je-op-een-scherm-leest/

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