Volatilidad extrema en los mercados del crudo

Desde el estallido del conflicto en Irán, los precios del petróleo han experimentado una montaña rusa de emociones que no se veía en los últimos años. Tras tres meses de relativa calma, con el barril rondando los 60 dólares, la escalada bélica en Oriente Próximo ha generado una volatilidad máxima, obligando a bancos centrales, gobiernos y traders a navegar en aguas turbulentas.

El papel de Ormuz como punto neurálgico

El estrecho de Ormuz, por donde transita la quinta parte de los flujos mundiales de combustibles fósiles, se ha convertido en el epicentro de una disputa geopolítica que repercute directamente en la cotización del oro negro. Cada anuncio de alto el fuego, cada amenaza de bloqueo naval o cada mensaje contradictorio de la Casa Blanca alimenta la incertidumbre, disparando brevemente los precios del Brent y del WTI por encima de los 100 dólares.

Contradicciones en la diplomacia de EE. UU.

El expresidente Donald Trump ha lanzado una serie de declaraciones ambiguas sobre un supuesto acuerdo con Irán para prorrogar una tregua de 60 días. Mientras tanto, Teherán, respaldado por China, insiste en que la normalización del paso por Ormuz requerirá al menos un mes. Estos vaivenes han provocado altibajos bruscos, con el crudo cayendo de nuevo a los 80 dólares en cuestión de horas.

Riesgo de estanflación global

Más allá del conflicto militar, la volatilidad del petróleo está alimentando temores de una estanflación prolongada. La presión sobre los bancos centrales para estimular la economía, combinada con el aumento del coste de la vida en todas las latitudes, podría desencadenar una espiral inflacionaria difícil de controlar. La combinación de precios altos del combustible y políticas monetarias expansivas incrementa la vulnerabilidad de los hogares y las empresas.

Facciones internas y juegos de poder

En Irán, la facción ultraortodoxa Paydari critica duramente al presidente del Parlamento, Mohamed Bagher Ghalibaf, por supuestas concesiones en el diálogo con EE. UU. En Washington, los lobbies armamentísticos y la administración de Trump presionan para intensificar la presión militar, mientras que el CSIS advierte que la obsesión de Trump por evitar que Irán parezca vencedor complica cualquier intento de alcanzar un acuerdo duradero.

En conclusión, el mercado del petróleo está atrapado entre la agresividad de una guerra por el estrecho de Ormuz y la amenaza latente de una estanflación que podría afectar a la economía global. Los inversores y autoridades deben prepararse para más oscilaciones inesperadas mientras los protagonistas siguen disputando el relato que definirá el futuro energético.

Source: https://www.eldiario.es/economia/petroleo-cotiza-riesgo-geopolitico-esperanza-alto-fuego-desatasque-colapso-ormuz_129_13259764.html

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