Contexto y funcionamiento básico de una central nuclear

En una planta de energía, el calor generado por la fisión del uranio convierte el agua en vapor. Ese vapor impulsa turbinas que producen electricidad. Cada fisión libera energía y una multitud de neutrones capaces de provocar nuevas divisiones, creando una reacción en cadena controlada mediante varillas de control que absorben neutrones.

El diseño del reactor RBMK

El reactor de Chernóbil pertenecía al tipo RBMK, caracterizado por una gran capacidad de generación, pero también por una estabilidad marginal. En estos cuerpos, el vapor no sólo mueve las turbinas, sino que también influye directamente en la velocidad de la reacción nuclear. Un elemento clave era el xenón, un gas que captura neutrones y tiende a reducir la potencia del reactor cuando se acumula.

La prueba de seguridad que desencadenó el desastre

El 26 de abril de 1986, el personal intentó realizar una prueba de seguridad para verificar el comportamiento del generador de vapor en caso de caída de energía. Durante la prueba, se redujo deliberadamente la velocidad de las bombas de refrigeración, lo que provocó una mayor producción de vapor y, en el caso del RBMK, un aumento inesperado de la reactividad.

Para evitar que el reactor se apagase, los operadores retiraron un número excesivo de varillas de control, reduciendo la capacidad de absorción de neutrones. Esta acción dejó al núcleo en una posición extremadamente inestable, vulnerable a cualquier cambio de presión o temperatura.

El papel del xenón y el efecto bola de nieve

Al disminuir el flujo de refrigerante, el xenón se desplazó de áreas donde había absorbido neutrones, liberando su captura y disparando una rápida aceleración de la reacción. El incremento de vapor reducido la contrarreacción de las varillas, generando una espiral donde más calor producía más vapor, que a su vez aumentaba la reactividad.

El momento crítico y la explosión

Cuando se pulsó el botón de emergencia, el sistema de inserción de varillas actuó de forma contraproducente. Las varillas estaban recubiertas de grafito, y al introducirse en el núcleo, el grafito se calentó rápidamente, alcanzando temperaturas que provocaron una explosión de vapor masiva. El agua se transformó instantáneamente en vapor, elevando la presión a niveles catastróficos.

El reactor explotó, lanzando fragmentos radiactivos y encendiendo el grafito. La combinación de errores de diseño, decisiones humanas precipitadas y la falta de protocolos adecuados convirtió una prueba de seguridad en la mayor catástrofe nuclear de la historia.

Para entender mejor los detalles, se recomienda ver el video explicativo de menos de tres minutos y escuchar los podcasts de Scientias sobre Chernóbil, partes 1 y 2.

Source: https://scientias.nl/wat-ging-er-mis-bij-de-grootste-kernramp-ooit/

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