Resumen del conflicto
El Síndic de Greuges ha emitido una dura censura contra la municipalidad de Valencia por su aparente falta de respuesta frente a las quejas de un vecino que denuncia el exceso de ruido generado por la construcción del nuevo estadio del Valencia CF. La autoridad de protección al ciudadano insta al consistorio a adoptar medidas concretas si se confirma la veracidad de las molestias reportadas.
Denuncia del vecino afectado
El denunciante, residente a escasos quince metros de la zona de obra, presentó su reclamación el 26 de junio ante el defensor del pueblo. En su escrito detalla que, desde enero de 2025, ha solicitado información sobre los mecanismos de control acústico que el Ayuntamiento supuestamente aplicaría para garantizar el cumplimiento de la normativa de contaminación sonora.
Según su relato, las respuestas municipales se han limitado a generalidades sin aportar datos medibles ni pruebas que demuestren una supervisión eficaz. El habitante asegura que los trabajos continúan de forma intensiva desde las siete de la mañana, de lunes a sábado, incluyendo festivos, sin respetar los horarios de descanso establecidos por la ordenanza local.
Impacto acústico y ambiental
El vecino subraya que se están ejecutando actividades de alto impacto sonoro, como la hidrodemolición de pilares, sin aplicar medidas de mitigación. Además, la constante circulación de maquinaria pesada, la emisión de alarmas y la generación de polvo y gases agravan la situación, afectando la salud y el bienestar de la comunidad circundante.
Respuesta del Ayuntamiento
Ante el requerimiento del Síndic, la administración municipal respondió el 8 de julio indicando que el Servicio de Licencias se limita a verificar la conformidad del proyecto técnico con la legislación vigente y la normativa urbanística y medioambiental aplicable. En cuanto a la prevención de la contaminación acústica, el consistorio recordó que la licencia concedida incluye la prohibición de realizar trabajos entre las 22:00 y las 08:00 horas y que la maquinaria no debe superar los 90 dBA medidos en el entorno.
Aunque la autoridad municipal destaca el cumplimiento de la normativa, el Síndic de Greuges considera insuficiente la mera referencia a la licencia y exige la adopción de medidas efectivas para compatibilizar la ejecución de la obra con los derechos de los vecinos, garantizando el descanso y la salud de los residentes.
Conclusiones y próximos pasos
El Síndic ha recomendado al Ayuntamiento que, en caso de confirmarse las molestias, implemente acciones correctivas que armonicen la actividad constructiva con la protección del entorno residencial. La falta de seguimiento y control, según el denunciante, sugiere una prioridad por los plazos de entrega sobre la calidad de vida de la población cercana.
Este caso pone de relieve la necesidad de una vigilancia más rigurosa por parte de las autoridades locales y la importancia de establecer canales de comunicación claros y transparentes entre los promotores de grandes infraestructuras y la comunidad afectada.