Un hallazgo inesperado en el desierto más árido
En la zona costera de la formación Bahía Inglesa, cerca de El Morro, un equipo de paleontólogos descubrió un fragmento dental que pertenece a Cardiatherium, un ancestro extinto de la capibara actual. Este diente, fechado entre 9,6 y 7,9 millones de años, representa la evidencia más antigua de este roedor en Chile y una de las más antiguas del continente sudamericano.
La pieza fósil y su datación
Los investigadores analizaron diminutos cristales de circonio presentes en las capas sedimentarias que rodean el fósil. Mediante técnicas de datación radiométrica, determinaron una edad promedio de 8,8 millones de años. La morfología del diente, con varias láminas delgadas y una forma característica en la corona, permitió identificarlo con certeza como perteneciente al género Cardiatherium.
Evidencias complementarias
Para reconstruir el entorno de aquel entonces, el equipo buscó rastros adicionales. Hallaron microfósiles vegetales denominados fitolitos, compuestos mayormente de sílice, que conservan la silueta de las plantas originales. Sorprendentemente, entre estos restos se identificaron estructuras compatibles con palmas, lo que sugiere la presencia de vegetación xerófila y de oasis ribereños. Asimismo, se han reportado fósiles de peces de agua dulce y de gaviales en la misma zona, reforzando la idea de corrientes fluviales permanentes.
Repercusiones para la historia del desierto
Durante mucho tiempo se consideró a la Atacama como una de las cuencas desérticas más antiguas, con una edad estimada de 40 millones de años. El hallazgo del diente de capibara y los indicios de flora acuática contradicen esa visión, indicando que, al menos hace unos 9 millones de años, partes de la costa presentaban condiciones húmedas semejantes a un oasis. No se trata de que todo el desierto fuera un paraíso para los roedores, sino de que existían nichos locales donde el agua abundaba.
Este descubrimiento abre nuevas preguntas sobre la evolución climática de la región y sobre los patrones de dispersión de especies que dependen del agua. Además, ilustra cómo un solo elemento paleontológico puede transformar nuestra comprensión de paisajes que, en la actualidad, parecen inalterables.
Source: https://scientias.nl/een-fossiele-tand-verraadt-dat-er-ooit-rivieren-te-vinden-waren-in-de-atacama/