Lanzamiento histórico de la Nancy Grace Roman

El 30 de agosto de 2026, la NASA marcó un hito al poner en órbita la Nancy Grace Roman, la telescopía espacial más potente jamás construida. Despegó desde el Centro Espacial Kennedy a bordo de un Falcon Heavy de SpaceX, y apenas siete minutos después los ingenieros ya recibían telemetría que confirmaba el buen desempeño del vehículo. Tras treinta minutos, la nave se separó del cohete y comenzó su travesía hacia el punto L2, una posición estable a 1,5 millones de kilómetros del planeta.

Viaje de tres meses hacia L2

El trayecto, que se estima dure alrededor de noventa días, no es solo un desplazamiento físico; es también una fase crítica de calibración. Durante este periodo, los equipos a tierra realizan pruebas exhaustivas de los instrumentos, afinan los sistemas de control y verifican la integridad de los datos que la telescopía enviará. La primera imagen científica está prevista para principios de 2027, una vez que la nave haya alcanzado su posición final detrás de la Tierra, alineada con la trayectoria del Sol.

Un campo de visión sin precedentes

A diferencia del icónico Hubble, cuya mirada se concentra en un estrecho “agujero” del cielo, la Roman cuenta con una cámara de gran angular capaz de capturar un área cien veces mayor en una sola exposición. Su sensor infrarrojo de 300 megapíxeles permite observar el cosmos a una velocidad mil veces superior a la de su predecesor. Esta capacidad convierte a la Roman en una herramienta ideal para realizar sondeos masivos y generar mapas tridimensionales de la estructura del universo.

En busca de la energía y materia oscura

El objetivo principal de la misión es desentrañar los misterios de la energía y la materia oscura, componentes que representan el 95 % del contenido cósmico pero que siguen siendo en gran medida desconocidos. La telescopía planea catalogar más de dos mil millones de galaxias, creando la cartografía 3D más completa jamás realizada. Además, se espera que descubra entre 100 000 y 200 000 exoplanetas, ampliando drásticamente el número actual de mundos fuera del Sistema Solar.

Orígenes y legado de la misión

Curiosamente, la Roman nació de un programa de satélites de espionaje del National Reconnaissance Office que fue cancelado. En 2012, la agencia entregó el hardware a la NASA, que lo transformó en un observatorio de alcance universal. El nombre rinde homenaje a Nancy Grace Roman, pionera de la NASA y madre fundadora del telescopio Hubble, consolidando su legado en la exploración espacial.

Perspectivas y datos futuros

Con un costo aproximado de 4 000 millones de dólares, la Roman enviará a la Tierra alrededor de 1,4 terabytes de información cada día, superando cualquier misión anterior de la agencia. Los científicos confían en que, al igual que Hubble y James Webb, este nuevo “ojo” del espacio se convertirá en una referencia indispensable para la astrofísica durante décadas.

Source: https://scientias.nl/nancy-grace-lancering/

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