Contexto del incidente
El 23 de enero de 2024, un robotaxi de Waymo, modelo Jaguar I-Pace, circulaba a baja velocidad cerca de una zona escolar en Santa Mónica, California. Una niña de nueve años cruzó la calle y, pese a que el vehículo redujo su velocidad de 17 mph a 6 mph, el impacto ocurrió frente al faro delantero derecho. La menor resultó con lesiones leves y no requirió traslado médico.
Investigación de la NHTSA
Una semana después del suceso, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) abrió una investigación formal. El organismo envió doce preguntas, algunas con sub‑incisos, a Waymo el 23 de marzo, solicitando información detallada sobre la determinación de límites de velocidad en zonas escolares, quejas recibidas, y documentación del software de control del vehículo.
Plazo y extensiones
Waymo tenía como fecha límite el 8 de mayo para responder, pero solicitó una prórroga mediante una carta fechada el 1 de mayo. En esa misiva, el director senior de seguridad, Matthew Schwall, explicó que la empresa buscaba equilibrar la entrega de datos relevantes con la carga operativa que implicaría una producción masiva de documentos.
Entrega de documentos
El viernes por la mañana, tras la solicitud de TechCrunch, NHTSA publicó en su portal una primera tanda de documentos entregados por Waymo. Todos los archivos aparecen redactados bajo la etiqueta “información confidencial de negocio”. Aunque el contenido está oculto, la publicación confirma que la compañía ha cumplido con la entrega y que la investigación avanza.
Relación con la investigación del NTSB
Paralelamente, la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) está llevando su propio análisis del accidente. A diferencia de la NHTSA, el NTSB suele publicar un informe final más exhaustivo después de doce meses de trabajo.
Implicaciones para la industria
Este caso pone de relieve los retos regulatorios que enfrentan los fabricantes de vehículos autónomos. La necesidad de transparentar algoritmos de detección y decisiones de frenado en entornos sensibles, como zonas escolares, se vuelve cada vez más crítica. Además, la interacción entre la NHTSA y la NTSB muestra cómo diferentes agencias pueden abordar el mismo suceso desde perspectivas complementarias.
Waymo ha declarado que ha completado sus respuestas y que está comprometido con la seguridad de sus robotaxis. La compañía sigue trabajando en mejoras de software y en la recopilación de datos de campo para prevenir incidentes similares.
El caso seguirá bajo observación mientras ambas agencias concluyen sus evaluaciones y emiten recomendaciones que podrían influir en futuras normativas para la conducción autónoma.
Source: https://techcrunch.com/2026/08/21/waymo-hands-over-documents-in-nhtsas-child-collision-probe/