Impacto de la pobreza en el envejecimiento funcional
Un reciente estudio comparativo entre Inglaterra y Canadá ha puesto de manifiesto que la escasez de recursos económicos no solo afecta la calidad de vida, sino que también acelera el deterioro físico de las personas mayores. Los investigadores observaron que los individuos con menor patrimonio experimentan una pérdida de movilidad y autonomía mucho más rápida que sus contrapartes con mayores recursos, llegando a equivaler a quince años de envejecimiento prematuro en el caso británico.
Datos y metodología
Se analizaron los registros de 8.511 participantes del English Longitudinal Study of Aging y 22.605 del Canadian Longitudinal Study on Aging, todos con edades comprendidas entre los 50 y 85 años. Las variables evaluadas incluyeron velocidad de marcha, fuerza de agarre, capacidad pulmonar, audición y la dificultad para realizar actividades cotidianas como vestirse, asearse o alimentarse. Los resultados se ajustaron por la presencia de enfermedades crónicas, índice de masa corporal y hábitos como el consumo de tabaco, lo que refuerza la robustez de los hallazgos.
Desigualdades entre países y géneros
En Inglaterra, la brecha fue particularmente marcada: una persona de 60 años con escasos recursos caminaba a la misma velocidad que un individuo de 75 años perteneciente al grupo más acomodado. En Canadá, la diferencia se redujo a aproximadamente nueve años. Además, el estudio reveló disparidades de género: las mujeres con menor patrimonio mostraron mayores dificultades para desplazarse y ejecutar tareas diarias, aunque presentaron una función pulmonar ligeramente superior a la de los hombres en la misma categoría socioeconómica.
Implicaciones para políticas públicas
Aunque la investigación no establece una relación causal directa, subraya la urgencia de diseñar intervenciones que consideren a la población más vulnerable. Los autores sugieren que los programas de envejecimiento saludable deben incorporar estrategias específicas para reducir la brecha socioeconómica, así como promover cambios estructurales que faciliten el acceso a servicios de salud y oportunidades de actividad física.
Perspectivas futuras
Los investigadores planean ampliar el análisis a otros países con sistemas de salud comparables, con el objetivo de identificar los factores estructurales que explican por qué la desigualdad de recursos tiene un impacto tan dispar en la velocidad del envejecimiento funcional. Este enfoque interseccional, que diferencia entre hombres y mujeres y entre distintas clases sociales, podría ofrecer una visión más completa para diseñar políticas inclusivas y efectivas.