Una ofensiva que agota los recursos estratégicos

Los arsenales estadounidenses se están vaciando a una velocidad que supera la capacidad de reposición. La prolongada campaña contra Irán ha consumido alrededor del 80 % de los interceptores THAAD y la mitad de los misiles Patriot, dejando al Ejército con reservas reducidas a la mitad. Esta merma se ha convertido en un problema estructural, pues los sistemas de defensa antimisiles son costosos y su fabricación lleva al menos un año.

Presión sobre la industria de defensa

Ante la escasez, el Pentágono ha exigido a los contratistas acelerar los calendarios de producción. El secretario adjunto de Defensa, Steve Feinberg, otorgó apenas 21 días para presentar planes que aumenten la velocidad de entrega y la capacidad de fabricación. La petición subraya que los ciclos de desarrollo de varios años son inaceptables en el contexto actual.

Consecuencias operativas

La falta de misiles de precisión y de largo alcance obliga a considerar un retorno a bombardeos tripulados, una opción más riesgosa para las fuerzas aéreas. Los sistemas ATACMS y PrSM, esenciales para ataques tierra‑tierra, ya se han utilizado casi en su totalidad, según fuentes de Reuters. La escasez también afecta a la Marina, que busca incrementar sus compras de misiles Tomahawk de 55 unidades el año pasado a 785 este año, un salto de más del 1000 %.

El debate interno en la Casa Blanca

El presidente Donald Trump, durante la Cumbre de Defensa e Innovación en Pensilvania, instó a los fabricantes a mejorar la velocidad de producción sin sacrificar la calidad. Sin embargo, la realidad muestra que la industria armamentística estadounidense lleva décadas luchando contra la combinación de altos costos y largos plazos de fabricación, una vulnerabilidad que ya había sido señalada por anteriores secretarios de Defensa.

Perspectivas a futuro

Restaurar los niveles de munición previos a la guerra parece una tarea distante. La dependencia de sistemas costosos y de producción lenta sugiere que, sin una reestructuración profunda, Estados Unidos seguirá enfrentando limitaciones críticas en conflictos prolongados. La situación pone de relieve la necesidad de invertir en nuevas generaciones de armamento que reduzcan tiempos de fabricación y costos, una demanda que ha resonado desde los años 2000 pero que aún no se ha materializado plenamente.

Source: https://www.eldiario.es/internacional/guerra-iran-expone-debilidad-estructural-poderoso-ejercito-eeuu-queda-misiles_1_13447319.html

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