Revolut Bank recibe la autorización francesa
El neobanco británico Revolut ha anunciado que su filial Revolut Bank ha conseguido la licencia bancaria completa para operar en Francia, tras superar la evaluación conjunta de la Autorité de Contrôle Prudentiel et de Résolution (ACPR) y del Banco Central Europeo (BCE). Este permiso permite a la entidad ofrecer todos los servicios típicos de un banco tradicional, desde cuentas corrientes hasta productos de crédito, bajo la supervisión de los organismos regulatorios franceses.
Una inversión millonaria y una nueva sede en París
La obtención de la licencia llega en el marco de una ambiciosa estrategia de expansión que incluye una inversión superior a 1.000 millones de euros en Europa Occidental durante el último año. Revolut prevé la incorporación de más de 600 empleados en la región y ha confirmado que, para 2027, establecerá su nueva sede europea en la capital francesa. La dirección de la filial francesa será encabezada por Frédéric Oudéa, presidente del consejo de administración, y Béatrice Cossa‑Dumurgier, consejera delegada para la zona occidental del continente.
Expansión gradual por Europa Occidental
Con la licencia francesa ya en vigor, Revolut Bank iniciará un despliegue progresivo de sus servicios en los mercados vecinos. En una primera fase, los clientes franceses podrán acceder a la oferta completa, mientras que en etapas posteriores se incorporarán Alemania, España, Irlanda, Italia y Portugal. Para el resto del Espacio Económico Europeo, la entidad lituana Revolut Bank UAB seguirá siendo el pilar operativo, garantizando la protección de los depósitos y manteniendo la cohesión del modelo de doble entidad que la compañía ha adoptado para facilitar su crecimiento continental.
Competencia de los bancos tradicionales
El movimiento de Revolut no pasa desapercibido para la banca tradicional. Grandes grupos españoles como BBVA, Santander, Sabadell y Caixabank han acelerado sus propuestas dirigidas a los jóvenes, con el objetivo de frenar la atracción que ejercen neobancos como Revolut y N26. Estas entidades están lanzando cuentas sin comisiones, tarjetas personalizadas y aplicaciones móviles más intuitivas para retener a la generación digital que busca soluciones financieras ágiles y sin complicaciones.
Modelo dual y supervisión europea
El esquema de doble entidad, con una sede en Lituania y otra en Francia, está diseñado para reforzar la presencia de Revolut en todo el continente mientras se cumple con los requisitos regulatorios de cada país. Ambas filiales estarán bajo la vigilancia de sus autoridades nacionales competentes y del BCE, lo que garantiza un control riguroso y una mayor confianza por parte de los usuarios. La compañía asegura que este marco le permitirá ofrecer productos innovadores con los más altos estándares de seguridad y cumplimiento.