Denuncia presentada ante el Tribunal Supremo
El diputado de Compromís‑Sumar, Alberto Ibáñez, ha interpuesto una querella contra el parlamentario de Vox José María Figaredo ante la Fiscalía del Tribunal Supremo. La acusación se basa en una serie de declaraciones realizadas en un programa televisivo, donde el dirigente de la extrema derecha utilizó expresiones como “cazar a los inmigrantes uno a uno” y “devolverlos a Marruecos”. Ibáñez sostiene que esas palabras no fueron un simple desliz, sino una manifestación deliberada y consciente de una retórica que deshumaniza a las personas migrantes.
Contexto de la polémica
En el momento en que España mantiene la alerta en Ceuta y refuerza la coordinación con Marruecos para controlar la llegada de personas en situación irregular, las frases de Figaredo adquieren una carga particularmente sensible. El diputado de Vox, durante la entrevista, repitió términos como “cazarlos, pescarlos, uno a uno, pam, pam, pam”, una alusión que, según Ibáñez, evoca la violencia letal y la persecución sistemática.
Argumentos de la denuncia
Ibáñez argumenta que las expresiones del parlamentario constituyen una “deshumanización explícita del colectivo migrante”. Además, señala que el discurso se extiende a menores no acompañados, vulnerables por naturaleza, lo que vulneraría los estándares internacionales de protección infantil. El denunciante advierte que, en un contexto donde se han registrado episodios de violencia y patrullas vecinales contra migrantes, este tipo de retórica puede legitimar agresiones y fomentar conductas discriminatorias.
Posibles encuadres legales
Según el Código Penal español, la incitación pública al odio, la hostilidad o la violencia contra un grupo por razón de origen nacional, etnia o religión puede constituir delito de odio. Ibáñez sostiene que las declaraciones de Figaredo encajan en esa categoría, al promover la exclusión social y la humillación de un colectivo entero. La denuncia busca que la Fiscalía del Supremo investigue si se ha cometido un delito de odio y, en caso afirmativo, que se activen los cauces judiciales correspondientes.
Repercusiones políticas y sociales
El caso ha reavivado el debate sobre la responsabilidad de los representantes políticos al momento de expresarse en medios de comunicación. Mientras algunos sectores defienden la libertad de expresión, otros consideran que la línea entre opinión y discurso de odio es clara cuando se utilizan metáforas que sugieren caza o exterminio. La denuncia también pone de relieve la tensión entre la política migratoria y los derechos humanos, un tema que sigue generando controversia en la esfera pública española.
En definitiva, la querella contra José María Figaredo plantea una reflexión profunda sobre los límites del discurso político, la protección de los grupos vulnerables y la necesidad de garantizar que la retórica no se convierta en una herramienta para legitimar la violencia.