Nueva oleada de ataques estadounidenses contra Irán
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) comunicó que, a las 6:00 a.m. ET, sus fuerzas iniciaron una serie de bombardeos dirigidos a debilitar las capacidades militares iraníes que han amenazado el tráfico marítimo comercial en el estrecho de Ormuz. La ofensiva, que duró aproximadamente una hora y media, empleó municiones de precisión contra sistemas de defensa costera, emplazamientos de almacenamiento y lanzadores de misiles de crucero situados en islas menores del paso estratégico.
Reinstauración del bloqueo naval
El anuncio coincidió con la orden directa del expresidente Donald Trump de reactivar el cerco naval a todos los buques que navegan hacia o desde puertos iraníes. Esta medida, anunciada el martes a las 16:00 horas del este de EE. UU., busca cortar el flujo de mercancías y limitar la capacidad de Irán para reabastecerse de material bélico. Desde entonces, la Armada estadounidense ha desviado dos embarcaciones comerciales que intentaban cruzar el estrecho.
Respuesta de la Guardia Revolucionaria Islámica
La IRGC (Guardia Revolucionaria de Irán) respondió con un comunicado en el que afirmó que el estrecho de Ormuz «permanecerá cerrado» hasta que cesen los ataques estadounidenses. Además, advirtió que, si la presión persiste, Irán podría interrumpir otras rutas de exportación de energía, como la vía marítima que atraviesa Bab el Mandeb, punto de acceso al mar Rojo desde el Océano Índico.
Según el portavoz iraní Fatemeh Mohajerani, al menos 30 civiles han perdido la vida en los últimos ataques estadounidenses sobre el sur de Irán, mientras que el Ejército confirmó la muerte de siete militares en una ofensiva contra una base en la provincia de Sistan y Baluchistán.
Impacto en los mercados energéticos
El estrecho de Ormuz es una de las arterias más críticas del mundo: alrededor del 20 % del petróleo y una parte significativa del gas natural licuado transitan por allí en tiempos de paz. La amenaza de cerrar este paso eleva la incertidumbre sobre la disponibilidad de energía y podría desencadenar aumentos bruscos en los precios internacionales.
La Guardia Revolucionaria también lanzó misiles y drones contra bases estadounidenses en Bahréin, Kuwait y Jordania, intensificando la escalada militar y generando preocupación entre los aliados de Washington en la región.
Escenario geopolítico
Esta nueva fase del conflicto se produce en un contexto de tensión acumulada tras la retirada del acuerdo nuclear y la imposición de sanciones económicas por parte de EE. UU. y sus socios. Las declaraciones iraníes indican que los corredores de exportación de petróleo y gas son “para todos o para nadie”, subrayando que el país está dispuesto a usar la presión sobre el suministro energético como herramienta de negociación.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con cautela los movimientos militares, temiendo que una mayor confrontación pueda expandirse a otros puntos críticos del comercio marítimo, como el Canal de Suez o el paso de Malaca.