El peso no es lo que parece
Cuando nos subimos a una balanza suele creer que ésta mide nuestra masa, pero en realidad lo que registra es la fuerza de gravedad que actúa sobre nuestro cuerpo. Esa fuerza varía de un punto a otro del planeta porque la Tierra no es una esfera perfecta y su rotación genera diferencias sutiles pero medibles.
La forma de la Tierra y su rotación
El planeta gira alrededor de su eje y, como consecuencia, el ecuador se abulta ligeramente hacia fuera. En esa zona la fuerza centrípeta que produce la rotación “lanza” a los objetos un poco hacia el espacio, reduciendo la atracción gravitatoria que sentimos. Por eso una persona que se encuentre en el ecuador pesa unas cuantas décimas menos que la misma persona situada en el polo norte.
La distancia al centro del planeta
Cuanto más nos alejamos del centro de la Tierra, menor es la intensidad del campo gravitatorio. Subir a una montaña implica aumentar esa distancia y, en consecuencia, la balanza mostrará un número inferior. Este efecto es particularmente notable en los picos más altos del mundo.
El lugar más liviano: Nevado Huascarán
Según los cálculos realizados por científicos, el punto donde experimentamos la gravedad más débil se encuentra en la cima del nevado Huascarán, la montaña más alta de Perú (aproximadamente 6 768 metros sobre el nivel del mar). Allí, una persona que en la zona costera pese 70 kilogramos, registrará alrededor de 68 kilogramos. La diferencia, aunque pequeña, es suficiente para que la balanza muestre un número menor.
Una observación histórica
Este fenómeno no es reciente. Hace más de 150 años, un viajero francés notó que su reloj de péndulo, perfectamente calibrado en París, se retrasaba al llegar a Cayena (Guayana Francesa). La razón era la menor aceleración de gravedad en esa latitud, una evidencia temprana de que la Tierra posee forma esférica y no plana.
¿Qué implica para nosotros?
Entender que la balanza mide fuerza y no masa ayuda a disipar conceptos erróneos sobre la pérdida o ganancia de peso al viajar. Cambiar de ubicación geográfica no altera la cantidad de materia que constituye nuestro cuerpo, solo modifica la fuerza con la que la Tierra lo atrae.
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Source: https://scientias.nl/in-peru-weeg-je-het-minst-hoe-kan-dat-eigenlijk/