La orina como recurso agrícola

Una idea que podría parecer una broma—cultivar alimentos con la propia orina—está cobrando fuerza como alternativa sostenible. En la Universidad de los Países Bajos, el investigador Kimo van Dijk, de Wageningen University & Research, explica cómo extraer los nutrientes presentes en la orina y convertirlos en fertilizante seguro y eficaz.

Resultados de los ensayos de campo

Durante dos años se realizaron pruebas con patatas en parcelas experimentales. El fertilizante a base de orina mostró un rendimiento de nitrógeno aproximadamente un 25 % superior al de los fertilizantes sintéticos tradicionales. Además, los primeros análisis indican que es posible eliminar gran parte de los residuos farmacéuticos que la orina contiene, aunque esa línea de investigación sigue en curso.

Seguridad y percepción pública

El mayor obstáculo no es técnico, sino psicológico. Sin embargo, la ciencia respalda su inocuidad. La orina humana, tras un periodo de almacenamiento de medio año, pierde la mayoría de bacterias, hongos y virus. En los laboratorios holandeses se emplean tratamientos adicionales como la aireación en bioreactores y la filtración membranosa, lo que elimina de forma eficaz los patógenos más resistentes. Los virus más pequeños pueden persistir, pero su capacidad de infección se reduce drásticamente fuera del cuerpo.

Por qué no sustituir la materia orgánica animal

En los Países Bajos la ganadería ya aporta una gran cantidad de estiércol como base nutritiva. No obstante, existen límites regulatorios a la cantidad de fertilizante animal que se puede aplicar, principalmente por la emisión de amoníaco. Por ello, los agricultores complementan con fertilizante mineral para ajustar la proporción exacta de nutrientes que cada cultivo necesita en cada fase de crecimiento. El fertilizante derivado de orina puede cumplir esa función, ofreciendo una fuente de nitrógeno reciclado sin depender de insumos importados como la soja.

Iniciativas pioneras en Holanda

Leeuwarden está evaluando un proyecto de viviendas nuevas donde los sistemas de saneamiento separan la orina y las heces mediante inodoros de vacío. La orina recogida será procesada y reutilizada como fertilizante, marcando el primer intento a gran escala en el país. Otros planes contemplan “fábricas de orina” que recibirán el líquido de festivales, conciertos y eventos masivos para transformarlo en abono comercial.

Si bien la tecnología aún evoluciona, los datos emergentes sugieren que la orina humana podría convertirse en una pieza clave de la agricultura circular, reduciendo la dependencia de fertilizantes químicos y disminuyendo la carga ambiental asociada a la producción de alimentos.

Source: https://scientias.nl/bemesting-met-menselijke-urine-minder-vies-en-slimmer-dan-je-denkt/

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