Los cimientos del conflicto
Los fundadores de Mägo de Oz, el baterista Jesús María Hernández, conocido como Tx us, y el violinista Carlos Prieto, alias Moha, se ven ahora obligados por la justicia a desembolsar 33.000 euros a los exguitarristas Frank y Carlitos. La cantidad corresponde a lo pactado cuando ambos músicos abandonaron la agrupación en febrero de 2020, tras casi tres décadas de trayectoria conjunta.
Un acuerdo que nunca se cumplió
Cuando los guitarristas decidieron romper con el proyecto, firmaron un contrato que establecía una indemnización de 53.000 euros por cabeza, distribuida en varios pagos a lo largo del mismo año. Sin embargo, según los documentos judiciales a los que tuvo acceso eldiario.es, la empresa "Mago de Oz Espectáculos SL" recibió sólo parte de esa suma, mientras que el resto quedó pendiente.
El origen de la disputa
Frank y Carlitos presentaron la demanda en 2021, reclamando los 33.000 euros que alegan no haber recibido. En respuesta, Txus y Moha contrademandaron, acusando a los guitarristas de incumplir su obligación de renunciar a la participación societaria mediante escritura notarial y de crear, sin autorización, una nueva entidad denominada "Los Magos Entertainment".
Un escenario agravado por la pandemia
El año 2020 coincidió con la crisis sanitaria global, momento en el que la banda tuvo que suspender una gira mundial. Esa interrupción complicó aún más el cumplimiento de los compromisos financieros pactados y sirvió como argumento de la defensa para justificar los retrasos.
Consecuencias para la imagen del grupo
Más allá del aspecto económico, la sentencia pone de relieve la fragilidad de las relaciones internas en una agrupación que ha sido pionera del heavy metal en español. Mägo de Oz, conocido por fusionar violines, guitarras potentes y letras épicas, ha logrado vender más de tres millones de discos, posicionándose como referente frente a bandas históricas como Barón Rojo o Ángeles del Infierno.
Sin embargo, la pugna judicial evidencia que el éxito comercial no siempre se traduce en armonía entre sus miembros. El hecho de que los fundadores descarten la posibilidad de una reunión del plantel original sugiere que las heridas son profundas y que la historia del grupo seguirá marcada por tensiones no resueltas.
Hasta el momento, ni Frank ni Carlitos han querido hacer declaraciones sobre la sentencia, al igual que los actuales integrantes de la banda, que tampoco han respondido a la solicitud de comentarios de este medio.