Una nueva forma de alerta bajo el agua

Un estudio reciente de la Universidad Estatal de Oregón ha revelado que los rogues californianos (Myliobatis californica) pueden advertir a sus congéneres mediante la liberación de una sustancia química en el agua. La investigación sugiere que, al percibir una amenaza, el individuo liberado actúa como un emisor que desencadena una reacción de escape instantánea en otros rogues que, aunque no pueden verlo ni oírlo, perciben el compuesto disuelto.

¿Por qué es importante este hallazgo?

En los peces óseos se conocía desde hace tiempo la existencia de "alarmas químicas" que se expulsan tras un ataque o un estrés. Sin embargo, demostrar un mecanismo similar en los peces cartilaginosos –grupo que incluye tanto a los tiburones como a los rogues – era un vacío científico. El descubrimiento indica que la capacidad de comunicar peligros a través del medio acuático es más amplia y antigua de lo que se pensaba, extendiéndose a especies consideradas menos sensibles a este tipo de señales.

Diseño experimental

Los investigadores prepararon tres tanques interconectados. En el primero, el llamado "rogue emisor", fue perseguido durante treinta segundos con una varilla, simulando un ataque de depredador. El agua del tanque se canalizó hacia los otros dos, donde nadaban rogues que no podían observar ni escuchar lo ocurrido.

Las cámaras instaladas registraron que, al recibir el flujo de agua proveniente del tanque del emisor, los dos sujetos mostraron un aumento abrupto de la velocidad de nado y adoptaron un comportamiento de fuga evidente. En pruebas de control, cuando el agua no se transfería, los mismos individuos permanecían tranquilos y continuaban sus actividades habituales, lo que descartó causas visuales o acústicas.

Interpretación de los resultados

Joshua Bowman, científico principal del proyecto, señaló que los datos apuntan a la emisión de un compuesto químico que actúa como una alarma. Aunque la sustancia exacta aún no se ha identificado, su existencia se infiere por la rapidez y uniformidad de la respuesta entre los peces testados.

El estudio también abraza la idea de que los tiburones, estrechamente relacionados con los rogues, podrían emplear mecanismos análogos. Esto abre la puerta a futuras investigaciones sobre la comunicación química en depredadores marinos y cómo estos perciben amenazas indirectas, como la presencia de orcas, sin necesidad de ver al depredador.

Implicaciones prácticas y ecológicas

Comprender que una única perturbación puede desencadenar una reacción en cadena entre varios individuos tiene consecuencias para la gestión de acuarios y la conservación de hábitats naturales. Interferir con un solo animal podría desestabilizar a toda una población, provocando comportamientos de estrés colectivo.

En conclusión, el descubrimiento amplía nuestro conocimiento sobre la complejidad de la comunicación subacuática y sugiere que la química del agua es un canal tan importante como la visión y el sonido para la supervivencia de los peces cartilaginosos.

Source: https://scientias.nl/californische-adelaarsroggen-waarschuwen-elkaar-mogelijk-met-een-chemische-stof/#respond

Related Articles