Introducción
Solicitar capital de riesgo se ha convertido en un rito de paso para los emprendedores tecnológicos. Sin embargo, este proceso también genera una corriente constante de anécdotas terroríficas que los fundadores comparten en redes sociales. En la última semana, X se llenó de testimonios que van desde la simple molestia de un inversor bostezando hasta casos de discriminación flagrante. Hemos recopilado los relatos más impactantes para ofrecerte una visión completa de lo que ocurre detrás de esas mesas de pitch.
VCs que se duermen en la reunión
El relato que activó la conversación lo dio Greg Isenberg, podcaster y fundador de Late Checkout Studio. Comentó que, durante una presentación ante una de las tres grandes firmas de venture capital, uno de los socios se quedó dormido durante más de treinta minutos, sin que nadie lo señalara. La escena provocó una avalancha de respuestas similares.
Mark Pincus, creador de Zynga, recordó una experiencia similar: “Miré a mi amiga que organizó la reunión y le pregunté si debía seguir presentando; ella dijo que sí”. Otros fundadores, como Liz Wessel (co‑fundadora de WayUp), narraron que, pese a que un socio famoso de Midas List se quedó dormido, recibieron una term sheet dos horas después del comité de inversiones.
Incluso la ex‑socia de a16z, Arianna Simpson, bromeó preguntándose si la narcolepsia se había vuelto una enfermedad prevalente entre los VCs.
Promesas rotas y fantasmas financieros
Más allá de los bostezos, varios fundadores denunciaron casos en los que los VCs firmaron term sheets y, al último momento, retiraron la oferta o simplemente dejaron de responder. Lo más surrealista es que algunos de esos inversores continuaron tratando a los emprendedores como si siguieran siendo parte de su portafolio, solicitando actualizaciones o incluso reclamando una parte de los ingresos tras una adquisición.
Travis Kalanick, co‑fundador de Uber, relató cómo persiguió a un VC que intentaba escaparse del edificio y terminó presentando su pitch desde el asiento del pasajero del coche.
Relatos positivos y amorosas colaboraciones
No todo es negativo. Un número notable de emprendedores destacó experiencias agradables, describiendo a ciertos inversores como incansables, útiles y respetuosos, sin episodios de siestas. Este contraste permite entender que, aunque los casos malos son abundantes, la mayoría de los VCs siguen trabajando con dedicación.
Casos que sacuden al ecosistema
Entre los testimonios más escandalosos, Matthew Prince, fundador de Cloudflare, señaló que un socio de Sequoia rechazó invertir porque consideraba que una mujer no podía liderar una empresa de seguridad de infraestructura. La co‑fundadora y COO, Michelle Zatlyn, demostró lo contrario al llevar a Cloudflare a una valoración de 87 mil millones de dólares.
El mismo Prince reveló que Vinod Khosla, reconocido inversor, le ofreció una inversión sin hacer preguntas técnicas, generando un debate sobre la práctica de “chequear la caja” vs. la confianza en el equipo.
Conclusión
Las historias compartidas por los fundadores ponen de manifiesto una dualidad: por un lado, la profesionalidad y apoyo de muchos VCs; por otro, comportamientos inadecuados que pueden dañar la confianza del ecosistema. Al final, la transparencia y la valentía de los emprendedores al denunciar estas situaciones podrían impulsar cambios duraderos en la cultura del venture capital.
Source: https://techcrunch.com/2026/06/05/founders-share-vc-horror-stories-and-some-are-naming-names/