El auge del almacenamiento estacionario
Mientras las ventas de vehículos eléctricos se estancan en EE. UU., el segmento de baterías estacionarias experimenta un crecimiento exponencial: en los últimos dos años su capacidad instalada se ha duplicado y las proyecciones de la Solar Energy Industries Association apuntan a superar los 110 GWh anuales para 2030, el doble de la cifra actual.
Factores que impulsan la demanda
El incremento se debe a la convergencia de tres tendencias clave. Por un lado, la expansión vertiginosa de centros de datos diseñados para alimentar la inteligencia artificial, cuya necesidad de energía se prevé que casi se triplique antes de que acabe la década. Por otro, la electrificación de sectores tradicionales como el transporte, la manufactura y la climatización, y, por último, el apoyo institucional a sistemas de energía renovable, a pesar de la reducción de incentivos en la legislación conocida como One Big Beautiful Bill Act.
GM entra en escena con baterías de sodio‑ión
General Motors, cuyo margen bruto promedio en los últimos 15 años se ha mantenido alrededor del 11 %, ha decidido no limitarse a reutilizar las celdas de litio‑ión que ya produce. En vez de eso, la compañía anunció una nueva química basada en sodio‑ión, orientada a conquistar el mercado de almacenamiento a gran escala.
Según Kurt Kelty, vicepresidente de baterías y sostenibilidad de GM, la tecnología de sodio‑ión ofrece ventajas sustanciales: los materiales son abundantes y económicos, no requiere sistemas de refrigeración activa y soporta un número mucho mayor de ciclos de carga‑descarga en comparación con el litio‑ión.
Ventajas estratégicas
Además de los beneficios técnicos, el sodio‑ión brinda a GM una ruta hacia una cadena de suministro más resiliente, evitando la dependencia que existía con el cobalto y otras materias primas dominadas por China. Andy Oury, responsable de planificación de negocio, enfatiza que “el mercado está en su infancia y existen oportunidades para que la cadena de suministro se desarrolle en cualquier parte que reciba inversión”.
El desarrollo de esta química aún está en fase temprana y se espera que los primeros módulos comerciales no lleguen al mercado hasta finales de esta década, lo que permite a GM prepararse para una posible reactivación del sector EV sin sacrificar capacidad productiva.
Competencia feroz y liderazgo de Tesla
Tesla sigue dominando la instalación de sistemas estacionarios, con 82 % de los 57 GWh instalados el año pasado y márgenes brutos cercanos al 30 %, muy por encima de los márgenes típicos de los fabricantes de automóviles. La compañía ha visto duplicar sus ingresos provenientes de generación y almacenamiento desde 2023, gracias a los Megapack y Powerwall.
No obstante, la presión se intensifica: startups como Base Power y Lunar Energy han recaudado rondas de financiación multimillonarias para expandir su presencia, mientras que empresas como Lightship están adaptando sus baterías móviles para usos temporales en obras y sitios industriales.
Perspectivas de futuro
El mercado de almacenamiento estacionario parece estar en una fase de consolidación donde los jugadores tradicionales de la automoción buscan diversificar su portafolio, y los nuevos entrantes intentan captar cuota con ofertas innovadoras. La apuesta de GM por el sodio‑ión representa una apuesta a largo plazo que podría redefinir la competición si logra escalar coste y rendimiento.
En última instancia, el éxito dependerá de la capacidad de cada empresa para equilibrar la velocidad de desarrollo con la estabilidad de la cadena de suministro, mientras la demanda global de energía limpia continúa su ascenso imparable.
Source: https://techcrunch.com/2026/06/10/everyone-wants-a-piece-of-teslas-battery-business/