Un duelo inesperado entre la izquierda y la derecha en Perú

El país sudamericano se prepara para una segunda vuelta presidencial que ha sorprendido a analistas y ciudadanos por igual. El candidato progresista Roberto Sánchez, líder de Juntos por el Perú, ha logrado cerrar la brecha con la tradicional candidata de la derecha, Keiko Fujimori, alcanzando un escenario de empate técnico según las últimas encuestas.

¿Quién es Roberto Sánchez?

Nacido en Huaral en 1969, Sánchez es psicólogo de profesión y ocupa el cargo de diputado desde 2021. Su paso por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, durante la gestión de Pedro Castillo, le otorgó experiencia ejecutiva que ahora emplea para consolidar su proyecto político. Tras la caída de Castillo, quien fue destituido y encarcelado tras intentar disolver el Congreso, Sánchez se erigió como el principal defensor de la libertad del exmandatario, adoptando símbolos como el sombrero chotano que Castillo popularizó.

Propuestas de cambio estructural

El programa de Sánchez se sustenta en tres pilares: la justicia social, la restitución democrática y la reconfiguración institucional. Entre sus propuestas destaca la convocatoria a un referéndum nacional para redactar una nueva Constitución, con la intención de reemplazar la carta de 1993 que surgió del autogolpe de Alberto Fujimori. Además, ha prometido un indulto para Pedro Castillo, argumentando que su encarcelamiento constituye una violación de derechos y un acto de discriminación contra los sectores rurales e indígenas.

En materia económica, Sánchez busca proteger a los mineros informales, transferir mayores competencias y recursos a gobiernos regionales y locales, y revisar los tratados de libre comercio vigentes. Estas medidas pretenden revertir las políticas regresivas que, según él, han mantenido al país en una espiral de pobreza y corrupción.

Una campaña con recursos limitados pero con respaldo popular

A diferencia de Fujimori, cuya campaña se apoya en una amplia financiación y el respaldo de élites empresariales, Sánchez cuenta con un presupuesto mucho más modesto. No obstante, ha conseguido el apoyo de figuras parlamentarias como Alfonso López y Ricardo Belmont, lo que le ha permitido presentar una coalición capaz de ofrecer estabilidad y gobernabilidad.

Su base electoral se concentra principalmente en comunidades rurales, poblaciones indígenas y sectores populares que se sienten identificados con la defensa de los derechos humanos y la lucha contra el racismo institucional. Estas conciencias han impulsado un ascenso sostenido en los últimos días, pasando del 12,03 % obtenido en la primera vuelta al 17,19 % de Fujimori, y logrando acercarse a la paridad.

El reto de la segunda vuelta

El domingo, los votantes peruanos decidirán si continúan la línea de la derecha tradicional o si optan por una opción progresista que busca transformar la estructura constitucional y equilibrar las relaciones de poder. La campaña de Sánchez, aunque más escasa en recursos, se ha visto reforzada por la percepción de que representa una salida a la rutina de crisis políticas que ha caracterizado al país desde 2016.

El resultado de esta contienda no solo determinará la dirección política de Perú en los próximos años, sino que también servirá de barómetro para los movimientos sociales que demandan una mayor participación ciudadana y la superación de la exclusión histórica que han sufrido sectores vulnerables.

Source: https://www.eldiario.es/internacional/roberto-sanchez-momento-recuperar-gobierno-pueblo-llegue-democratizar-derechos_128_13281748.html