Detención inesperada de activistas en territorio libio

Una decena de voluntarios, entre los que destaca la española Alicia Armesto Núñez, fueron capturados por las fuerzas del gobierno del este de Libia mientras intentaban garantizar el paso seguro de un convoy humanitario que se dirigía a la Franja de Gaza. Los detenidos forman parte de un grupo mayor de más de 200 personas procedentes de veinte naciones diferentes, cuyo objetivo era transportar suministros esenciales, ambulancias y viviendas móviles a través del norte de África.

El convoy y su itinerario

El proyecto, coordinado con la misión marítima de la Flotilla Global Sumud, diseñó una ruta que atravesaba Egipto y Libia antes de alcanzar territorio palestino. Tras pasar por Sirte, localidad estratégica en la línea de separación entre el oeste y el este libio, el equipo de negociación se acercó a un puesto de control para solicitar autorización de paso. Según los familiares, los activistas dejaron sus teléfonos y esperaron una respuesta que nunca llegó; la última comunicación fue un audio que anunciaba que volverían en unas horas.

Reacciones de las autoridades y denuncias

El gobierno oriental, encabezado por el general Jalifa Hafter, argumentó que los viajeros no contaban con los permisos requeridos y afirmó que los detenidos estaban bajo una “responsabilidad legal y humanitaria”. No obstante, la Flotilla Global Sumud refutó esa versión, señalando que todos los trámites burocráticos fueron completados y que la entrega de la ayuda estaba prevista a través de la Media Luna Roja libia, que se encargaría de transferirla a Egipto y, posteriormente, a Gaza.

Desde la perspectiva del derecho internacional humanitario, la captura de civiles desarmados que ya habían acordado con las autoridades locales constituye una clara vulneración de normas de protección y de los derechos humanos. Organizaciones de derechos humanos, así como la propia ONU, han manifestado su preocupación y exigido la liberación inmediata de los diez activistas, entre los que se incluye la joven polaca Laura Kwoczała‑Alsubaih, estudiante de Ciencias Políticas y defensora de los migrantes.

Situación de los familiares

Las familias de los detenidos se encuentran en un estado de incertidumbre y angustia. Bruno Rodríguez Armesto, hermano de Alicia, relató que su madre había intentado negociar el paso en el checkpoint y que, tras desaparecer, no se han tenido noticias de su paradero ni de la posible devolución a sus hogares. La falta de información ha intensificado los pedidos de intervención diplomática y de presión internacional para que Libia permita la salida segura de los humanitarios.

Mientras tanto, los organizadores del convoy y diversas ONG siguen alertando sobre los riesgos que implica trasladar ayuda a través de regiones en conflicto, subrayando la necesidad de mecanismos de protección más sólidos y de una cooperación internacional eficaz.

Source: https://www.eldiario.es/internacional/espanola-flotilla-detenida-libia-checkpoint-negociar-no-volvieron_1_13260131.html

Related Articles