Starship V3 conquista el espacio
Un lanzamiento histórico
El viernes 22 de mayo de 2026, SpaceX culminó la duodécima prueba de su novedoso Starship V3, una nave diseñada para transportar astronautas a la Luna y, más adelante, a Marte. El despegue se realizó desde la plataforma 2 del complejo Starbase en Texas, a las 17:30 hora local, bajo la transmisión en vivo de seguidores de todos los continentes.
Innovaciones técnicas y motor Raptor 3
Esta versión de la nave incorpora una serie de mejoras sustanciales: el motor Raptor 3, una evolución del potente propulsor Raptor, alimenta los 33 cohetes que impulsan tanto al vehículo de carga Super Heavy como al propio Starship. Con 124,4 metros de altura, el sistema de lanzamiento se erige como el más largo y vigoroso jamás construido, garantizando una capacidad de empuje sin precedentes.
Incidentes controlados durante el vuelo
A pesar de una fase de arranque impecable, la prueba reveló dos anomalías previstas dentro del margen de seguridad. Un motor del booster Super Heavy se desprendió poco después del lanzamiento, lo que provocó un descenso abrupto en el Golfo de México en lugar del splash‑down programado. Simultáneamente, la nave superior, denominada Ship 39, perdió la funcionalidad de uno de sus seis motores, pero compensó la pérdida al prolongar la combustión de los restantes, logrando alcanzar la órbita suborbital requerida.
Despliegue de satélites y escaneo del escudo térmico
Una de las misiones clave consistió en la liberación de veintidós objetos: veinte satélites de prueba Starlink V3 y dos unidades especiales equipadas con cámaras para inspeccionar en tiempo real el escudo térmico de la nave. Algunas baldosas del escudo fueron pintadas de blanco a modo de referencia visual, simulando posibles ausencias y facilitando el análisis de los datos transmitidos a la sala de control.
Maniobras de retorno y aterrizaje
Tras completar el despliegue, Starship ejecutó una serie de maniobras complejas para evaluar los límites estructurales de sus compuertas posteriores y simular la trayectoria de aterrizaje futura en Starbase. La fase final incluyó una “belly‑flip” controlada y una splashdown en el Océano Índico, demostrando que el nuevo diseño V3 es capaz de llevar a cabo una misión completa, desde el lanzamiento hasta la recuperación.
Esta exitosa prueba consolida a Starship V3 como un elemento transformador para los planes de la NASA, acercando la visión de llevar humanos de nuevo a la superficie lunar y, a medio plazo, a la exploración de Marte.