Despegue histórico de la misión Artemisa II
A las 00:35 h (hora peninsular española) el gigantesco cohete SLS se elevó desde la plataforma 39 del Centro Espacial Kennedy, en Florida, transportando a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen a bordo de la cápsula Orión. El lanzamiento se realizó sin contratiempos y marcó el primer viaje tripulado hacia nuestro satélite natural desde el último alunizaje del programa Apolo, cincuenta años atrás.
Itinerario y principales hitos
Tras alcanzar una órbita terrestre preliminar, la nave permanecerá alrededor de veinticuatro horas dando vueltas alrededor del planeta para validar todos los sistemas. En la madrugada del jueves al viernes se ejecutará la maniobra de "inyección translunar", un encendido prolongado de los motores que impulsará la cápsula directamente hacia la Luna. El trayecto, que durará aproximadamente diez días, dibujará una figura similar a un ocho en el espacio, permitiendo que la gravedad lunar actúe como un poderoso freno que devolverá la Orión a la Tierra sin necesidad de quemar combustible adicional.
Visión de la cara oculta
Aunque la tripulación no aterrizará, tendrá el privilegio de sobrevolar la cara permanecida en la sombra durante más de medio siglo. Desde la ventanilla observarán cómo la Tierra se convierte en un punto azul diminuto mientras la Luna crece en el horizonte, alcanzando un tamaño comparable al de una pelota de baloncesto a la distancia de un brazo extendido. La trayectoria de "retorno libre" garantizará un amerizaje seguro en el océano Pacífico al final de la misión.
Incidentes técnicos y respuestas rápidas
Durante las primeras horas del vuelo se presentaron dos inconvenientes menores. Primero, se interrumpió brevemente la comunicación con el centro de control, situación que la NASA solucionó en menos de una hora restaurando el enlace. Segundo, surgió un problema con el controlador del sistema de evacuación de desechos, también considerado de baja gravedad y ya bajo revisión por los ingenieros. Ambos eventos fueron gestionados sin que representaran un riesgo para la seguridad de la tripulación.
Importancia del regreso lunar
Artemisa II no solo representa una hazaña tecnológica, sino también un ensayo de gestión de riesgos extremo. Cada fase del vuelo incluye protocolos de emergencia, pruebas de redundancia y sistemas de respaldo que han sido refinados a lo largo de décadas de exploración espacial. El éxito de esta misión abre la puerta a futuros alunizajes, estaciones permanentes y, eventualmente, la posibilidad de enviar humanos a Marte.
Para seguir en tiempo real los momentos clave, horarios y claves de acceso, los lectores pueden consultar la cobertura paso a paso en elDiario.es.