Hidrógeno blanco: una fuente misteriosa bajo las cordilleras

En los pliegues geológicos de los Pirineos y los Alpes se ocultan reservas potenciales de un gas llamado hidrógeno blanco, una variante que se genera de forma natural y que podría representar una alternativa casi libre de carbono a los combustibles fósiles.

¿Qué lo diferencia de otras formas de hidrógeno?

En el mundo energético el hidrógeno se clasifica por colores que indican su método de producción. El llamado “gris” proviene del gas natural y emite grandes cantidades de CO₂. El “azul” captura parte de esas emisiones, aunque el proceso resulta costoso y no es 100 % efectivo. El “verde” se obtiene por electrólisis usando energía solar o eólica, pero su precio sigue siendo elevado. En contraste, el hidrógeno blanco nace dentro de la Tierra cuando el agua interactúa con rocas ricas en hierro mediante la serpentinización, liberando el gas sin que se produzca dióxido de carbono adicional.

Descubrimientos recientes en Europa

Un equipo de geólogos franceses que investigaba metano en la región de Lorena tropezó accidentalmente con lo que podría ser el mayor depósito mundial de hidrógeno blanco, con estimaciones que varían entre 46 y 92 millones de toneladas. Otras áreas como el sur de España, Australia, Estados Unidos y Albania también muestran señales de reservas inexploradas.

Ejemplo práctico en Mali

El único campo operante hasta la fecha se ubica en Bourakébougou, Mali. Desde 2014 se extrae allí alrededor de cinco toneladas al año, suficiente para alimentar con electricidad a una pequeña comunidad. En comparación, la producción global de hidrógeno gris supera los 80 millones de toneladas, lo que evidencia que la escala actual del hidrógeno blanco es mínima, equivalente a la salida de una sola turbina eólica.

Cómo se forma bajo las montañas

Los Alpes y los Pirineos surgieron tras dos fases tectónicas: la separación de placas que creó profundos valles, seguida de una colisión que elevó la masa rocosa. Cuando esas formaciones alcanzan profundidades favorables y entran en contacto con agua, se desencadena la reacción química que genera hidrógeno. El gas tiende a ascender hasta encontrar una capa porosa que lo retenga, creando un reservorio.

Los investigadores emplearon modelos computacionales para evaluar el impacto de la erosión. Un desgaste moderado ayuda a elevar el manto rocoso y favorece la generación de hidrógeno, mientras que una erosión rápida destruye los pozos de almacenamiento o altera las condiciones químicas, impidiendo la producción.

Perspectivas y desafíos

Aunque el potencial es prometedor, aún falta confirmar la magnitud de los depósitos franceses mediante perforaciones más profundas programadas para este y el próximo año. Sin datos verificables, la promesa de una energía prácticamente sin emisiones permanece en el plano de la hipótesis.

En síntesis, el hidrógeno blanco ofrece una ruta intrigante para diversificar la matriz energética, pero su desarrollo dependerá de la viabilidad económica, la tecnología de extracción y la regulación medioambiental.

Source: https://scientias.nl/hoe-de-witte-waterstof-onder-de-alpen-en-pyreneeen-is-ontstaan/

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