Una nueva mirada al ADN ambiental
El océano no solo alberga a sus residentes, también conserva rastros microscópicos de su vida. Cada gota puede contener fragmentos de material genético desprendidos por la piel, la mucosa o los excrementos de los animales que lo habitan. Este fenómeno, conocido como ADN ambiental o eDNA, ha revolucionado la forma en que los científicos detectan la presencia de especies en áreas difíciles de explorar.
Más allá de la simple detección
Hasta hace poco, el eDNA servía principalmente para confirmar que una especie estaba presente en un punto concreto. Sin embargo, la información sobre la cantidad de individuos, sus interacciones y, sobre todo, la variabilidad genética dentro de una población, seguía siendo esquiva. La variabilidad genética es el indicador más fiable de la salud y la capacidad de adaptación de cualquier grupo de organismos frente a cambios ambientales.
El estudio pionero en la costa californiana
Un equipo liderado por Frederick Archer del NOAA/NMFS realizó una campaña de muestreo cerca de la isla Santa Catalina, en la costa de California. En octubre y diciembre de 2021, embarcaciones pequeñas siguieron a quince grupos de delfines, recolectando 126 muestras de agua a no más de diez metros de los animales. Los grupos incluían a delfines comunes, a delfines nariz de botella (también llamados “tuimelaars”) y a delfines de aleta gris ("grampers").
Análisis de ADN mitocondrial
En el laboratorio, los investigadores aislaron el ADN mitocondrial de cada muestra. Este tipo de ADN, heredado maternamente, es especialmente útil para estudiar relaciones de parentesco y medir la diversidad dentro de una especie. Tras comparar los fragmentos obtenidos con bases de datos públicas y con su propio repositorio, se identificaron 836 variantes distintas, de las cuales 240 pudieron ser asignadas con seguridad a los delfines estudiados.
Resultados sorprendentes
Los delfines comunes mostraron la mayor variedad genética, mientras que los delfines de aleta gris y los nariz de botella exhibieron una variabilidad mucho menor. Esta disparidad sugiere que los últimos podrían estar más vulnerables a presiones como el aumento de la temperatura del agua, la escasez de alimento o la contaminación acústica.
Ventajas y limitaciones del eDNA
El método es menos invasivo que la captura y el muestreo de tejido, reduciendo el estrés sobre los animales y los costes logísticos. No obstante, para obtener estimaciones fiables de diversidad genética, es necesario procesar grandes volúmenes de agua, entre 60 y 72 litros por muestra, según la especie. Factores como la temperatura, la salinidad y el comportamiento de los cetáceos influyen en la cantidad de ADN que se libera al medio.
Implicaciones para la conservación
Conocer la riqueza genética de una población permite a los gestores diseñar estrategias más acertadas, enfocándose en grupos que requieren mayor protección o en áreas donde la resiliencia natural es más limitada. El eDNA se perfila, así, como una herramienta esencial para monitorear la salud de los ecosistemas marinos sin perturbar a sus habitantes.
Source: https://scientias.nl/zeewater-kan-verraden-hoe-genetisch-divers-een-populatie-is/