Una hazaña inalámbrica cercana al futuro
Un equipo de la Universidad de Tokushima, en Japón, ha demostrado que la próxima generación de conectividad, conocida como 6G, podría permitir la transmisión de una película completa en apenas un parpadeo. Gracias a un novedoso sistema que combina luz y microcavidades ópticas, los investigadores alcanzaron velocidades de 112 gigabits por segundo, superando por mucho las capacidades de los estándares actuales.
¿Por qué la frecuencia importa?
Las redes actuales, desde la 4G hasta la 5G, se basan en ondas de radio que operan en rangos de frecuencia limitados. Para incrementar la velocidad, se puede intentar empaquetar más datos en la misma señal o bien subir la frecuencia a la que se transmite. Las frecuencias más altas ofrecen un espectro más amplio, lo que permite transportar una mayor cantidad de información simultáneamente. Sin embargo, los dispositivos electrónicos tradicionales pierden eficiencia a partir de los 350 gigahercios, y aparecen problemas de “ruido de fase” que distorsionan la señal.
La solución: microcomb y terahercios
Los científicos japoneses se valieron de un “microcomb”, una cámara óptica microscópica que genera decenas de colores de luz perfectamente alineados y espaciados. Cada diente de la comb representa una frecuencia distinta. Al combinar dos de esas luces en un fotodetector especializado, se crea una señal en la zona de los terahercios, una frecuencia intermedia entre la luz visible y las microondas. Dado que las fuentes originales son extremadamente estables, la señal resultante mantiene una claridad sobresaliente.
Rendimiento y dimensiones
Se probaron dos versiones del dispositivo: una que alcanzó 84 Gb/s y otra, más compleja, que alcanzó la cifra récord de 112 Gb/s. Esta última supera en más de cien veces una conexión Wi‑Fi robusta y en diez veces las velocidades máximas logradas hasta ahora en frecuencias superiores a 420 GHz. El corazón del sistema, un microresonador, está adherido directamente a una fibra óptica, lo que reduce componentes, minimiza el tamaño y brinda mayor robustez. Además, incorpora un control térmico que evita desajustes cuando la temperatura ambiental varía.
Retos y futuro del 6G
El 6G está previsto para alrededor de 2030, y la comunidad global de investigadores y operadores está trabajando para sentar sus cimientos. La tecnología del microcomb representa uno de esos bloques esenciales: necesita portadores que sean simultáneamente veloces y estables. Los autores admiten que aún quedan obstáculos, como ampliar la distancia de transmisión, pues las ondas terahercios se atenúan rápidamente al atravesar el aire, y reducir aún más el ruido residual.
En conclusión, el avance logrado por la Universidad de Tokushima abre una ventana prometedora hacia un internet ultrarrápido, donde descargar una película entera en un segundo dejará de ser ciencia ficción.
Source: https://scientias.nl/met-deze-nieuwe-6g-technologie-download-je-straks-een-speelfilm-in-een-seconde/