Una carta del director que revela la violencia cotidiana
Ignacio Escolar, director de elDiario.es, envía cada sábado a sus socios un boletín personal en el que comparte anécdotas, datos y reflexiones. En la última entrega, el periodista narra con crudeza la agresión verbal y física que sufren las personas vinculadas a la izquierda en la capital española.
El caso del Gran Wyoming y el testimonio de Chechu
Durante una entrevista reciente con Aimar Bretos, el presentador conocido como Gran Wyoming confesó haber sufrido un ataque en la calle: “Me calzaron una hostia, me dieron la vuelta a la cabeza”. Su amigo Chechu, cuyo nombre real es Chechu, también relató haber recibido insultos del tipo “hijoputa, rojo”. Ambos describen la vergüenza y la necesidad de ocultar la agresión para no alimentar la polémica.
El autor también es víctima
Escolar explica que él mismo es acosado con frecuencia. “Siempre hay un energúmeno que se cree con el derecho a increparme”, afirma, señalando que el hostigamiento le ha ocurrido en lugares inesperados, como un tanatorio, donde un desconocido le profirió insultos mientras él acompañaba a la familia de Sol Gallego‑Díaz en su duelo.
De la red a la calle: el odio se vuelve tangible
El director recuerda que, hace años, pensaba que el odio de las redes sociales quedaba confinado a la esfera virtual. La pandemia de 2020 marcó un punto de inflexión: desde entonces, los encuentros cara a cara se han vuelto cada vez más peligrosos. Hoy evita ciertos barrios de Madrid, elige su vivienda basándose en mapas de voto y prefiere no mirar a los ojos a los transeúntes, temiendo provocarle una reacción violenta.
Responsabilidad institucional y polémica parlamentaria
En la misma semana que publicó su carta, el Congreso de los Diputados retiró la acreditación a Vito Quiles y Bertrand Ndongo tras denuncias de la Asociación de Periodistas Parlamentarios. La medida evidencia la tensión entre medios críticos y fuerzas políticas de ultraderecha que, según Escolar, se benefician de la deshumanización y del discurso de odio que alimenta estas agresiones.
Conclusiones y llamado a la reflexión
Escolar concluye que el odio no surge por azar; es cultivado por grupos que buscan silenciar la disidencia. Aun cuando recibe agradecimientos y felicitaciones por su labor periodística, la escalada de agresiones le recuerda la vulnerabilidad que sufren quienes defienden ideas progresistas en una sociedad polarizada.
Source: https://www.eldiario.es/blog/el-boletin-del-director/negocio-odio_132_13225865.html