Un panorama inesperado tras la victoria del PP en 2022
Las elecciones autonómicas de Andalucía de 2022 dejaron una huella histórica: el Partido Popular alcanzó la mayoría absoluta al conseguir 58 escaños. Sin embargo, a pesar del dominio a nivel regional, el voto popular sigue sin reconocer al partido en cientos de municipios. En total, son 202 localidades donde el PP nunca ha sido la lista más votada, lo que representa el 25,73% del total de 785 municipios de la comunidad.
Distribución geográfica y peso demográfico
Estas 202 aldeas concentran poco más de medio millón de habitantes (514.364), apenas el 5,9% de la población andaluza. Sólo cinco de ellas superan los 10.000 residentes: La Rinconada (40.724), Arahal (19.546), Guillena (14.260), Brenes (12.975) y Jódar (11.285). Tres de los cinco pertenecen a la provincia de Sevilla, mientras que Jódar se ubica en Jaén.
Provincias con mayor número de municipios resistentes al PP
Granada encabeza la lista con 47 municipios que nunca han apoyado al Partido Popular, seguida por Sevilla (36), Jaén (33), Huelva (32) y Málaga (20). La mayoría de estos lugares son pequeñas entidades rurales; 73 de ellos cuentan con menos de 1.000 habitantes y la más pequeña, Castro de Filabres (Almería), apenas supera los 100 residentes.
El legado del PSOE en el mapa local
Contrariamente al PP, el Partido Socialista ha conseguido al menos una victoria en todas sus comicios autonómicos en 155 municipios distribuidos por toda Andalucía. El récord incluye 33 municipios granadinos, 29 en Huelva y 27 en Sevilla, entre otros. En la mayoría de los 202 municipios que nunca han votado al PP, se alternan gobiernos de izquierda (IU, Podemos, Por Andalucía) y, en algunos casos históricos, triunfos de la UCD en 1982.
¿Qué revela este escenario?
El panorama muestra la dualidad entre la fuerza del PP a nivel regional y su vulnerabilidad en entornos rurales y de menor densidad poblacional. Asimismo, evidencia la persistencia de arraigos históricos del PSOE, que sigue manteniendo una red de apoyo en comunidades donde el voto progresista es tradicional.