Introducción
La Sierra de Cazorla alberga una de las joyas naturales más apreciadas de Andalucía: el caudaloso río Borosa. Sus aguas atraviesan bosques mediterráneos, gargantas de piedra y piscinas cristalinas que invitan a detenerse y sumergirse. La ruta, conocida también como la Cerrada de Elías, ofrece tres itinerarios diferenciados que se adaptan a la condición física, el tiempo disponible y el nivel de aventura que el visitante desee.
Opciones de recorrido
1. Ruta familiar y relajada
Este tramo, de aproximadamente 10 km ida y vuelta, se completa en tres horas y está pensado para familias con niños o para quienes prefieran una caminata sin desniveles. El punto de partida puede ser el aparcamiento de la A‑319 (km 48) o el Centro de Visitantes del río Borosa, donde se encuentra información interpretativa y un jardín botánico. Desde allí se avanza hacia el Charco de la Cuna, una serie de pozas de tono verde esmeralda perfectas para refrescarse. El sendero sigue plano entre pinares y ribera, llegando al paraje Vado Rosales, la entrada a la imponente garganta de la Cerrada de Elías. Allí, pasarelas de madera se entrelazan con paredes graníticas cubiertas de musgo, ofreciendo vistas espectaculares y la posibilidad de observar aves, anfibios y peces de la zona.
2. Extensión hasta la Central Eléctrica del Salto de los Órganos
Para caminantes con mejor forma y más tiempo, la ruta se prolonga hasta casi 15 km (ida y vuelta) y requiere alrededor de cinco horas. Después de cruzar el cañón de la Cerrada de Elías, el itinerario sigue una pista forestal con ascenso progresivo y panoramas amplios que revelan la magnitud de la sierra. A mitad de camino, la fuente de Huelga Nidillo permite rehidratarse antes de continuar hacia las cascadas de las Tres Colas y la Calavera. El punto culminante es el Salto de los Órganos, una caída de más de 60 m que desemboca en una piscina de intenso color esmeralda, ideal para descansar y admirar la fuerza del agua.
3. Acceso y servicios
Todos los tramos están señalizados, aunque es aconsejable llevar un mapa impreso o digital. El Centro de Visitantes ofrece una piscifactoría de truchas donde se pueden observar a los pescadores locales en acción. Además, existe un aparcamiento amplio y baños básicos cerca del punto de inicio. La zona es apta para la práctica de fotografía de naturaleza, observación de fauna y, en los meses cálidos, para darse un baño revitalizante.
Sea cual sea la opción elegida, la Ruta del Río Borosa garantiza una experiencia inmersiva en uno de los paisajes más bellos de la región, combinando tranquilidad, espectáculo geológico y la frescura de sus aguas.