Un vistazo a los ammonites

Los ammonites, cefalópodos con concha en espiral, gobernaron los mares durante unos 350 millones de años. Su diversidad morfológica les permitió colonizar desde aguas costeras someras hasta profundidades abisales, y sobrevivieron a varias crisis biológicas, incluida la devastadora extinción del Pérmico‑Triás, donde desapareció alrededor del 96 % de la vida marina.

Éxitos evolutivos y estrategias reproductivas

Una de sus características más notables era la producción masiva de óvulos diminutos. Cada hembra liberaba millones de huevos que, tras eclosionar, daban lugar a larvas nanométricas que flotaban en la columna de agua. Este modelo de “semilla de polvo” garantizaba una alta probabilidad de que al menos algunos descendientes alcanzaran la madurez, aunque la mayoría fallecía antes de llegar a la edad reproductiva.

El impacto del asteroide y la desaparición súbita

Hace 65,5 millones de años, un cuerpo celeste de unos 10 km de diámetro colisionó con la Tierra, generando una nube densa de polvo que bloqueó la luz solar y provocó una crisis climática sin precedentes. Los ecosistemas marinos colapsaron, la fotosíntesis se vio severamente limitada y las cadenas tróficas se desmantelaron.

Los ammonites, pese a su historial de supervivencia frente a catástrofes anteriores, no lograron superar este escenario. Los investigadores de la Universidad de Oxford, liderados por Michael Schmutzer, analizaron la mayor colección de fósiles del Cretácico tardío y descubrieron que, tras la caída del asteroide, las especies con los óvulos más pequeños fueron las que persistieron brevemente, aunque desaparecieron rápidamente al no poder adaptarse a la escasez de recursos.

Claves del éxito de la nautilus

En contraste, la nautilus, pariente lejano de los ammonites, sigue viva hoy. Su estrategia reproductiva difiere esencialmente: produce pocos huevos, pero de gran tamaño y con abundantes reservas nutritivas. Estos huevos permiten que los embriones se desarrollen durante un periodo prolongado antes de eclosionar, emergiendo como juveniles relativamente grandes y mejor preparados para enfrentar ambientes hostiles.

Esta ventaja se volvió crucial cuando los océanos quedaron desprovistos de la base productiva que sustentaba a los organismos más pequeños. Los huevos robustos de la nautilus ofrecieron una mayor probabilidad de supervivencia en un mundo donde la alimentación era escasa y los depredadores cambiaron de comportamiento.

¿Fue cuestión de suerte o de diseño?

Los datos sugieren que la suerte jugó un papel importante para los ammonites; su enorme número de progenie se convirtió en una desventaja cuando las condiciones ambientales se volvieron extremas y el alimento disminuyó drásticamente. Por otro lado, la nautilus, con su inversión mayor en cada huevo, demostró una resiliencia que le permitió perdurar a lo largo de los milenios.

En palabras de Schmutzer, “quizá los ammonites simplemente tuvieron una mala racha”. El misterio permanece parcialmente sin resolver, pero la investigación destaca cómo distintas tácticas reproductivas pueden decidir el destino de las especies frente a cataclismos globales.

Source: https://scientias.nl/deze-oceaanwezens-overleefden-elke-ramp-waarom-stierven-ze-wel-uit-toen-de-dinosauriers-het-loodje-legden/

Related Articles