Una enfermedad como arquitecta del paisaje prehistórico

Durante el periodo comprendido entre 74 000 y 5 000 años antes del presente, nuestros antepasados se vieron obligados a tomar decisiones críticas sobre dónde establecerse. Los investigadores del Instituto Max Planck y la Universidad de Cambridge combinaron modelos climáticos paleoclimáticos con la distribución histórica de los mosquitos vectores de Plasmodium falciparum. El objetivo: determinar si la malaria pudo haber sido una fuerza motriz detrás de la migración humana en el África subsahariana.

Metodología basada en mosquitos y clima

Se emplearon simulaciones de tres especies principales de Anopheles, integrando datos de humedad, temperatura y cobertura vegetal. Al superponer esos mapas con registros arqueológicos de asentamientos humanos, surgió una correlación clara: los grupos evitaban zonas con alta probabilidad de transmisión del parásito. Cuando la presión de la enfermedad aumentaba, las comunidades se desplazaban hacia áreas más secas o más elevadas, donde la incidencia era menor.

Consecuencias demográficas y genéticas

Este patrón de evasión provocó una fragmentación de poblaciones que, a lo largo de milenios, redujo el intercambio genético entre grupos distantes. Según Andrea Manica, tal aislamiento contribuyó a la estructura genética que observamos hoy en el ADN antiguo de los humanos africanos. En otras palabras, la malaria no solo dictó el “dónde” de la supervivencia, sino también el “con quién” se reproducían nuestros ancestros.

Replanteando la historia evolutiva

Hasta ahora, la mayoría de los modelos explicaban la dispersión humana exclusivamente mediante factores climáticos o barreras geográficas. El estudio presentado cuestiona esa visión simplista y propone que las enfermedades infecciosas, aunque invisibles en el registro fósil, fueron tan influyentes como los cambios de lluvia o temperatura. Eleanor Scerri subraya que la falta de material genético de la época ha limitado la incorporación de la epidemiología en la narrativa evolutiva, pero los nuevos enfoques computacionales están cerrando esa brecha.

Implicaciones para futuras investigaciones

Si la malaria pudo haber dirigido la ubicación de los primeros asentamientos, otras patologías como la tuberculosis o las infecciones gastrointestinales podrían haber jugado roles similares. Incorporar variables sanitarias en los modelos de difusión humana abrirá una ventana más completa para comprender cómo la interacción entre ambiente y salud moldeó nuestra especie.

Source: https://scientias.nl/de-verspreiding-van-vroege-mensen-in-afrika-werd-mede-veroorzaakt-door-een-oeroude-killer/

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