Estudio sueco revela el poder del juego

Investigadores de la Universidad de Linköping, en Suecia, se propusieron entender por qué la relación entre humanos y perros suele ser tan estrecha. Después de interrogar a más de 3.000 dueños mediante un cuestionario exhaustivo, diseñaron un experimento controlado con 400 voluntarios divididos en tres grupos.

¿Cómo se estructuró el experimento?

El primer grupo debía dedicar, durante cuatro semanas, al menos cinco minutos al día a jugar activamente con su mascota. El segundo grupo estaba instruido a entrenar a su perro, recompensándolo con premios. El tercer grupo actuó como control, sin modificaciones en su rutina habitual.

Los resultados hablan por sí mismos

Al concluir el periodo, sólo los dueños que habían jugado reportaron un fortalecimiento perceptible de su vínculo con el animal. El grupo de entrenamiento mostró cambios marginales, mientras que la condición de control no evidenció variaciones significativas. Este hallazgo confirma que el juego, no el adiestramiento, es el factor clave para estrechar la conexión emocional.

¿Qué juegos fueron los más efectivos?

Los participantes pudieron elegir entre trece actividades lúdicas. El “tirón de cuerda” lideró la lista, seguido por “rodar una pelota” y “correr en cadena”. El clásico juego de escondite también obtuvo alta puntuación. Los investigadores enfatizaron que el tiempo de juego debía ser total y sin distracciones: teléfonos apagados y televisores sin sonido.

¿Por qué el juego funciona mejor que el entrenamiento?

Durante una sesión de entrenamiento el objetivo es cumplir una orden precisa, lo que puede generar frustración cuando el perro no responde o se distrae. En cambio, el juego carece de una lógica de acierto o error; simplemente se trata de compartir momentos divertidos. Estudios previos indican que el juego reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y sincroniza los latidos del corazón de ambos participantes.

Beneficios observados y recomendaciones

Los caninos que participaron en la fase lúdica mostraron mayor iniciativa para solicitar juego tras el estudio, adoptaron actitudes más alegres y respondieron con mayor receptividad a sus dueños. Los dueños también percibieron mejoras en su propia disposición emocional. Una combinación equilibrada de entrenamiento y juego parece ofrecer el mejor escenario para una relación saludable.

En resumen, reservar tan solo cinco minutos diarios para jugar sin interrupciones puede transformar la relación con tu perro, convirtiéndolo en tu compañero más fiel y comprensivo.

Source: https://scientias.nl/doe-dit-vijf-minuten-per-dag-en-je-hond-is-voorgoed-je-beste-maatje/

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