La FAA ordena una profunda pesquisa tras el revés del New Glenn
El organismo regulador de la aviación civil de EE. UU., la FAA, ha mandado a Blue Origin a emprender una investigación exhaustiva sobre el aparente colapso de la etapa superior del cohete New Glenn ocurrido el pasado domingo. La medida implica que la compañía no podrá volver a lanzar el vehículo hasta que concluya el estudio y presente sus hallazgos.
Impacto inmediato en la agenda de lanzamientos
El contratiempo se dio durante el tercer intento de puesta en órbita del mega‑cohete. Aunque el impulso inicial fue exitoso –incluso se reutilizó el booster por primera vez y se recuperó en una nave dron–, la segunda fase se separó con normalidad y, poco después, una de sus motos de fuego no generó la fuerza necesaria para alcanzar la órbita prevista. Como consecuencia, el satélite de comunicaciones de AST SpaceMobile quedó en una trayectoria demasiado baja y se considera irrecuperable, destinado a quemarse en la atmósfera terrestre.
Repercusiones económicas y estratégicas
AST SpaceMobile informó que su póliza de seguros cubrirá la pérdida del activo orbital, y añadió que varios nuevos satélites están casi terminados y podrían lanzarse en semanas. La noticia provocó una caída de más del 10 % en el precio de sus acciones, aunque se observó una ligera recuperación en la jornada siguiente.
Para Blue Origin, el revés no solo amenaza la hoja de ruta comercial, que incluía hasta 12 misiones New Glenn durante el año, sino también sus ambiciones más amplias. La empresa persigue la certificación del cohete ante la Fuerza Espacial de EE. UU. para misiones de seguridad nacional y está desarrollando un módulo lunar que formaría parte de los planes presidenciales y de la NASA para volver a la Luna.
Perspectivas a futuro y lecciones aprendidas
Dave Limp, director ejecutivo de Blue Origin, señaló que la causa probable radica en un motor de la etapa superior que no alcanzó el empuje requerido. La compañía prometió una revisión minuciosa y la implementación de mejoras antes de autorizar nuevos vuelos.
Este episodio subraya la complejidad de lograr la reutilización total de cohetes, una meta que solo SpaceX ha consolidado hasta ahora. La presión sobre Blue Origin se intensifica, pues el mercado de lanzamientos saturado exige fiabilidad, costes competitivos y rapidez en los ciclos de vuelo.
Mientras tanto, la comunidad tecnológica y los inversores siguen observando de cerca la evolución de la investigación, conscientes de que cualquier hallazgo podría redefinir los estándares de seguridad y desempeño en la industria espacial.
Source: https://techcrunch.com/2026/04/20/faa-orders-investigation-into-blue-origins-new-glenn-mishap/