Un hito reutilizado con consecuencias inesperadas
El domingo, Blue Origin logró reutilizar con éxito uno de sus cohetes New Glenn, marcando la primera vez que la empresa de Jeff Bezos regresa al espacio con una primera etapa previamente volada. Sin embargo, el objetivo principal de la misión – entregar el satélite de comunicaciones BlueBird 7 para AST SpaceMobile – no se cumplió.
Lo que salió mal en la segunda fase
Según el comunicado de AST SpaceMobile, el motor de la etapa superior no generó el empuje necesario para alcanzar la órbita prevista, dejando al satélite en una trayectoria más baja de lo esperado. Aunque el equipo logró separarse y encender sus sistemas, la altitud es insuficiente para mantener operaciones, obligando a la desorbitación controlada del dispositivo.
Impacto económico y contractual
La pérdida del activo está cubierta por la póliza de seguros de AST SpaceMobile, lo que reduce el golpe financiero inmediato. La compañía ya tiene programados varios satélites BlueBird que se lanzarán en el próximo mes y mantiene contratos con otros proveedores, con la intención de colocar 45 satélites antes de que finalice 2026.
Repercusiones para el programa New Glenn
Este contratiempo representa el primer fracaso significativo del programa New Glenn, que debutó en enero de 2025 después de más de diez años de desarrollo. La falla de la segunda etapa no solo afecta la reputación comercial de Blue Origin, sino que también ha llamado la atención de la FAA, que ha ordenado una investigación exhaustiva.
Implicaciones para la carrera lunar
Blue Origin está compitiendo agresivamente por convertirse en uno de los proveedores principales de lanzamientos para las misiones Artemis de la NASA. La administración anterior había presionado a la empresa y a SpaceX para que entregaran módulos de alunizaje antes del fin del segundo mandato presidencial. Un revés en la fiabilidad del lanzador podría retrasar esos planes.
Próximos pasos y lecciones aprendidas
Dave Limp, CEO de Blue Origin, reconoció públicamente la insuficiencia de empuje y aseguró que el equipo está trabajando para corregir el problema antes del próximo vuelo. La compañía ya tiene programada una tercera misión New Glenn, donde planeaba lanzar un módulo lunar, pero optó por priorizar el satélite de AST SpaceMobile.
En resumen, aunque la reutilización del cohete se confirmó como exitosa, la incapacidad de colocar al cliente en la órbita correcta subraya los desafíos que aún enfrenta la industria espacial comercial, especialmente cuando la competencia por los contratos gubernamentales se intensifica.