Repsol y el auge del lobby en Washington

La multinacional energética española ha alcanzado una cifra histórica en sus gastos de cabildeo en los Estados Unidos, superando cualquier registro anterior. Según los documentos presentados al registro del Senado, en el año 2025 Repsol destinó 1,46 millones de dólares a actividades de lobby, una cantidad que eclipsa ampliamente los 250 mil dólares que invertía en 2020. Esta escalada se produce en un contexto político especialmente favorable para la compañía, pues el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha abierto nuevas vías de influencia para los intereses del sector petrolero.

Cifras que rompen precedentes

El desembolso de 1,46 millones de dólares representa un salto extraordinario respecto a los 480 mil dólares que la empresa farmacéutica Grifols gastó en la misma labor el año anterior, y también supera con creces los 220 mil dólares de Ferrovial y los 90 mil de Avangrid. La suma incluye tanto los pagos directos realizados por Repsol como los honorarios de dos despachos estadounidenses especializados, Bracewell y Dentons, que gestionan la relación de la compañía con el Congreso, la Casa Blanca y otras instituciones federales.

El último informe trimestral, correspondiente al periodo enero‑marzo de 2026, indica que la tendencia alcista continúa: 280 mil dólares se gastaron directamente, sin intermediarios, y 60 mil dólares adicionales se pagaron al bufete Dentons. Por primera vez, estos informes mencionan gestiones ante la propia Oficina de la Casa Blanca, un dato que nunca antes había sido declarado por la compañía.

Objetivos en la política energética y climática

Los esfuerzos de lobby persiguen varios frentes: influir en la política climática de la administración federal, moldear la regulación de energías renovables y la captura de carbono, y, especialmente, afectar la postura estadounidense respecto a Venezuela. Con la llegada de Joe Biden, Repsol ya había señalado la delicada situación del país sudamericano, pero la escalada de sanciones impuesta por Trump en marzo de 2025 complicó aún más la operatividad de la compañía.

Tras la orden de Trump de intensificar las sanciones contra el régimen de Nicolás Maduro y prohibir la exportación de crudo a compañías internacionales, Repsol duplicó su inversión en lobby para contrarrestar esas medidas. En una reunión en la Casa Blanca, el CEO Josu Jon Imaz prometió al presidente estadounidense triplicar la producción petrolera de Repsol en Venezuela, compromiso que la empresa ha revitalizado recientemente, fijando un horizonte de tres años para lograrlo.

Reactivación de operaciones en Venezuela

En la última semana, Repsol anunció un acuerdo con el gobierno liderado por Delcy Rodríguez, la figura que el expresidente estadounidense describió como “estupenda”, para retomar el control de sus instalaciones de extracción en el país caribeño. Venezuela, con las mayores reservas de petróleo del planeta, necesita una inversión estimada en 100 mil millones de dólares para revitalizar su industria, cifra que, según se ha insinuado, podría alinearse con los objetivos de la administración Trump.

En suma, el incremento del gasto de lobby de Repsol no solo refleja una estrategia de adaptación a un entorno político volátil, sino también una apuesta por asegurar su futuro en regiones clave como Venezuela, donde los recursos son abundantes pero los desafíos regulatorios y diplomáticos son considerables.

Source: https://www.eldiario.es/economia/repsol-bate-records-gasto-lobby-estados-unidos-trump-casa-blanca_1_13150013.html

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