¿Puede el estrógeno proteger el cerebro?
Durante décadas se ha reconocido al estrógeno como una pieza clave en la reproducción, pero investigaciones recientes sugieren que su influencia se extiende a las neuronas y a los vasos sanguíneos del cerebro. La caída brusca de esta hormona en la menopausia podría estar vinculada a alteraciones en la sustancia blanca y a un mayor riesgo de demencia o accidentes cerebrovasculares.
Estudios recientes del Karolinska Institutet
Un equipo sueco analizó a 352 mujeres de 70 años sin problemas cognitivos. Recopilaron su historial hormonal (edad de la menarquia, momento de la menopausia, uso de anticonceptivos o terapia hormonal) y realizaron resonancias magnéticas para detectar microhemorragias y cambios en la sustancia blanca, indicadores de daño en los pequeños vasos cerebrales.
Duración de la fertilidad y salud vascular
Las participantes habían sido fértiles en promedio durante 37 años. Aquellas con un periodo reproductivo más extenso mostraron menos signos de deterioro vascular. La exposición prolongada al estrógeno parece favorecer la integridad de los capilares cerebrales, reduciendo la aparición de pequeñas hemorragias y de espacios agrandados alrededor de los vasos.
Píldora anticonceptiva y terapia hormonal
El grupo que combinó el uso de la píldora oral en sus años fértiles con terapia hormonal durante la menopausia presentó la menor cantidad de lesiones vasculares y una sustancia blanca más saludable. Este hallazgo sugiere que no solo la cantidad total de estrógeno, sino también la estabilidad de sus niveles a lo largo de la vida, podría modular el envejecimiento cerebral.
Factores sociales y limitaciones del estudio
Las autoras advierten que los factores socioculturales –nivel educativo, acceso a la atención médica y hábitos de búsqueda de ayuda– pueden influir en la decisión de iniciar terapia hormonal y, por ende, en los resultados observados. Además, la investigación carece de datos precisos sobre los tipos de hormonas empleadas y el momento exacto de inicio del tratamiento, variables que podrían alterar significativamente los efectos sobre el cerebro.
Conclusiones y perspectivas
Si bien el estudio no prueba que el estrógeno prevenga la enfermedad de Alzheimer, sí establece una asociación entre una exposición más larga y estable a esta hormona y una mejor condición de los vasos cerebrales. Futuras investigaciones deberán controlar los aspectos sociales y farmacológicos para determinar si la terapia hormonal, iniciada en el momento oportuno, puede convertirse en una estrategia preventiva contra el deterioro cognitivo.
Source: https://scientias.nl/oestrogeen-als-beschermer-van-het-brein/