Una Valencia que no avanza
Han pasado dos años desde la devastadora DANA que azotó la Comunitat Valenciana y, pese a la salida de Carlos Mazón, la escena política sigue sumida en la misma oscuridad. El Partido Popular ha renovado su imagen, pero sus decisiones continúan alineadas con la misma agenda que provocó la indignación ciudadana. La extrema derecha, representada por Vox, ejerce una presión cada vez mayor sobre el Consell, obligando a pactos que van en contra de la protección ambiental y la prevención de desastres.
El legado de Mazón persiste
El expresidente abandonó el cargo el 3 de noviembre de 2025 tras una oleada de protestas y la presión de las familias de las víctimas. Sin embargo, su huella no se borró. Mazón sigue ocupando el escaño 98 de Les Corts, disfrutando de aforamiento, salario de diputado y una oficina de expresidente que cuesta cerca de 155.000 euros al año, con asistente, chófer y vehículo oficial. Además, percibe complementos por funciones que no se ejercen, como la portavocía de una comisión inactiva. Este escenario genera una sensación de impunidad que alimenta la frustración de la sociedad.
PP y Vox: una alianza incómoda
El Partido Popular, bajo la dirección de Alberto Núñez Feijóo, no ha tomado medidas contundentes para expulsar a Mazón del ámbito parlamentario. La falta de exigencia revela una debilidad institucional que la oposición no logra capitalizar. Mientras tanto, Vox ha conseguido influir en la agenda del Consell, impulsando la supresión de la Unidad Valenciana de Emergencias y la eliminación de la Agencia del Cambio Climático. Estas decisiones contravienen los principios de resiliencia que la DANA debería haber reforzado.
Los medios públicos en decadencia
À Punt, la cadena pública valenciana creada para ofrecer un servicio de calidad, se ha ido transformando poco a poco en una emisora que recuerda a Telemadrid o Canal 9. La pérdida de independencia editorial y la creciente politización de la programación reducen la confianza de los ciudadanos en la información oficial, dificultando aún más la construcción de una opinión pública crítica y bien informada.
Reclamos de las víctimas y la sociedad civil
Las familias de los 234 fallecidos siguen exigiendo justicia y respuestas claras. Las asociaciones de víctimas han pedido la renuncia de Mazón a su escaño y la devolución de los recursos que percibe. A pesar de sus demandas, el presidente nacional del PP no ha respondido con la contundencia esperada, dejando a la ciudadanía sin una figura que represente su descontento.
Perspectivas de futuro
El panorama político valenciano se muestra cada vez más complejo. La falta de una candidatura clara para las elecciones de 2027 y la ausencia de legitimación del actual presidente regional generan incertidumbre. Además, los escándalos vinculados a operaciones urbanísticas durante la alcaldía de Mazón en Finestrat amenazan con empañar cualquier intento de renovación que el PP pretenda proyectar.
En definitiva, la Valencia de hoy parece haber superado la capa de barro dejada por la DANA, pero la suciedad política persiste. La ciudadanía sigue esperando cambios estructurales que pongan fin a la impunidad y a la influencia desmedida de la extrema derecha.
Source: https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/anos-despues-peor_129_13637751.html