Un desafío en la medicina gastrointestinal
El intestino delgado, con sus seis o siete metros de longitud y sus múltiples bucles, representa una zona de difícil acceso para los médicos. Mientras que el estómago y el colon pueden inspeccionarse con relativa facilidad, la zona intermedia requiere técnicas complejas y prolongadas, como la doble balón endoscopia, que demanda la intervención de dos especialistas y puede durar más de una hora y media.
Innovación desde el MIT
Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts ha desarrollado un robot blando que se desplaza por el intestino delgado imitando los movimientos de una serpiente. Con una longitud de 9,5 centímetros y un diámetro de 1,4 centímetros, el dispositivo es lo suficientemente estrecho para pasar por la faringe y avanzar por los estrechos pliegues intestinales.
Cómo funciona la locomoción
El cuerpo del robot está compuesto por una tubería reforzada con kevlar y cuatro cámaras de aire. Al inflar todas las cámaras, la estructura se alarga más de un tercio; al inflar solo algunas, el robot se curva hasta 112 grados, reproduciendo la contracción lateral de una serpiente. En la cabeza y la cola se encuentran balones auxiliares recubiertos con una fina lámina de kirigami, que al inflarse despliegan diminutos pinchos triangulares, proporcionando una adherencia 2,5 veces mayor que la de un balón liso.
Control y funcionalidades integradas
El médico dirige el robot mediante una joystick que envía señales inalámbricas a una unidad externa con bombas y válvulas. Un canal central de seis milímetros permite la inserción de una cámara, un pequeño tubo de pulverización o una pinza. En pruebas con intestinos de cerdo, el robot capturó imágenes de la mucosa, roció colorante alimentario en puntos específicos y tomó muestras de tejido sin causar daño visible al epitelio.
Ventajas frente a los métodos tradicionales
La velocidad de avance alcanzó hasta cuatro centímetros por minuto en intestinos recubiertos de tejido, superando la lentitud de la endoscopia con balón. Además, la adherencia mejorada reduce el riesgo de deslizamiento, evitando la sobreexpansión de los balones que podría lesionar la pared intestinal. La capacidad de realizar diagnóstico visual, aplicar sustancias y extraer muestras convierte al robot en una herramienta multifuncional que podría acortar los procedimientos y disminuir la necesidad de personal especializado.