Aumento inesperado del presupuesto
El proyecto de soterramiento de la A-5, conocido como Paseo Verde del Suroeste, ha experimentado un incremento de 33 millones de euros respecto a la cifra inicial de 300 millones. La cifra final, que supera los 332,9 millones, se ha aprobado mediante la modificación de dos contratos adjudicados a consorcios de gran envergadura. Sin embargo, el Ayuntamiento de Madrid no ha ofrecido una explicación detallada de los factores que han provocado este sobrecoste, limitándose a citar “circunstancias sobrevenidas e imprevisibles” vinculadas a la localización y a los servicios existentes.
Detalles de los contratos modificados
El primer ajuste, aprobado el 4 de octubre, afecta al tramo que va de Batán a la zona de Campamento y está a cargo de FCC y Ferrovial. En este caso el presupuesto se elevó en 16,50 millones de euros, lo que representa un 11,01 % más de lo ofertado. El segundo cambio, fechado el 26 de octubre, corresponde al tramo entre la avenida de Portugal y Batán, ejecutado por Dragados y Acciona, y supuso un aumento de 16,55 millones, equivalentes a un 11,03 % adicional. Ambos incrementos incluyen el IVA y se aplican a los servicios y procesos constructivos que, según la administración, han requerido una revisión profunda por motivos técnicos.
Impacto en el calendario y la apertura del túnel
El alza presupuestaria ha venido acompañada de una extensión del plazo de ejecución. La obra, que originalmente debía concluir a finales de octubre, ahora se proyecta hasta finales de enero de 2027. A pesar de este retraso, las fuentes del área de Movilidad aseguran que la puesta en servicio del túnel no se verá afectada y que la apertura al tráfico está prevista para el 23 de diciembre, adelantándose a los plazos contractuales iniciales. Esta afirmación genera dudas, pues el contrato establecía como fecha límite el 25 de octubre.
Reacciones y comparaciones
El alcalde José Luis Martínez‑Almeida ha defendido la obra como la más costosa y emblemática de su gestión, aunque la falta de transparencia sobre el origen de los 33 millones ha suscitado críticas de la oposición y de la ciudadanía. Para poner en perspectiva la magnitud del sobrecosto, la misma cantidad habría permitido la construcción de 205 viviendas públicas en Villaverde, según datos de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo.
En definitiva, el soterramiento de la A‑5 se presenta como un caso paradigmático de cómo los grandes proyectos de infraestructura pueden experimentar desviaciones significativas tanto en presupuesto como en cronograma, mientras la información disponible para el público sigue siendo escasa.